¿Qué danza practicas o practicaste?
Este es mi décimo año en danza clásica bueno casi interrumpido del 2019 a este año, lo puse en pausa un tiempo pero lo retomé.
¿Solo has practicado ballet?
Digamos que profesionalmente sí, pero también
he estado en varios talleres o cursos de danza butoh. Desde más joven, porque
siempre me ha gustado la danza y las danzas modernas, me metí a cursos de
cumbia, de salsa, desde ahí empecé en los escenarios y a aprender diferentes bailes,
pero sí profesionalmente es el ballet.
¿Existe un tipo de cuerpo específico para esta danza?
Depende, quién lo veamos
¿no? O sea, porque si es para, desde donde lo veo como, pues patriarcal, un
punto de vista adultocentrista, blanco, europeo, pues claro que si existe un
cuerpo, sí necesitas y tener una edad, o sea 3-4 años, para poder hacer esta
danza bien, o sea, tener esa edad, cierta flexibilidad, tener cierto cuerpo,
tronco delgado, tu espalda pequeña, tus piernas muy largas, brazos muy largos,
cuello largo y de pronto no cumplir con esas características, puede hacerte ver
como que no podrías bailarlo, o sea, no podrías ejercerlo porque no tienes ese
cuerpo.
Y para las otras danzas que has hecho, como la salsa, como la cumbia, como el butoh ¿Crees que para esas también existe un cuerpo específico?
No, volvemos al asunto de que pues en el
afuera cuando hay estos estereotipos de cómo debería ser una bailarina, de que los
de movimientos, de qué medidas deberías tener, pues sí, porque en todos lados, con
esta violencia estética, pues se proyecta siempre un cuerpo delgado, con curvas
específicas, con estas medidas específicas y pues para el afuera, para lo
comercial, pues sí hay un cuerpo. También digo que para el ballet no debería
haber un estereotipo del cuerpo, no debería existir los cuerpos que sí bailan y
los que no, creo que cualquier cuerpo puede serlo, incluso también hablando del
asunto pacifista, porque de pronto, en estos comentarios de que solo necesitas
un cuerpo y creo es eso, puede ser violento para otros otras, pues para cuerpos
diversos que también en este derecho a moverse o en este derecho a danzar se
ven limitadas, limitades, entonces, no creo que estrictamente deba existir una
figura para bailar.
¿Por qué crees hay estos estereotipos delgados dentro de la danza?
Pues sí, creo que tiene que ver con, del
lugar de donde viene históricamente la danza clásica y como se agregaron
solamente a un grupo de personas, pienso que vendiendo esta idea porque hay
privilegios sistemáticos para cuerpos delgados, porque al tener estos
privilegios entonces, los cuerpos que no han encajamos ni siquiera somos
tomados en cuenta. También en esta idea de lo bello, de la estética, se
prefiere o se ha vendido históricamente al cuerpo, blanco, delgado, incluso rico,
porque una mujer gorda, pobre, mestiza o morena, no es la primera imagen que te
viene a la cabeza cuando dices ballet ¿no? Sí, es una construcción histórica
que se había tenido o se ha tenido a través de los años, pero que de un tiempo
acá, se ha intentado esta resistencia ante estas ideas.
¿Cómo definirías la danza?
Pues me parece que la danza es una forma
de comunicación del cuerpo. Sí, una forma de comunicar con el cuerpo.
¿Y qué ha significado la danza en tu vida?
Un refugio, aunque suene paradójico, por
un lado, está toda esta carga simbólica del no encajar porque no tengo un
cuerpo que, pues funcione para la danza. Pero la verdad es que la profesora
Gabriela Torres ha sido una gran maestra, jamás he tenido, y esto así con mano
derecha de mi corazón, nunca te dan un comentario gordofóbico, o de violencia
hacia mi cuerpo, ha sido muy pasiva al escucharme y muy abierta, porque sí,
algunas veces en clase me pasó que, durante algún ejercicio, y no es porque no
lo pudiera hacer, sino por un momento a lo mejor mis músculos no tenían la
suficiente fuerza para hacer cierto ejercicio, me venía mucha frustración y pues
me ponía a llorar, y ella me decía, Montse bonita dígame que sientes, entonces
al poder tener esta apertura para el diálogo y poder poderle decir con
confianza, ¿sabe qué? Me siento mal, siento que no puedo hacerlo, siento que no
es suficiente, aunque me esfuerce, siento que soy muy grande, siento que por
ser tan grande los movimientos no se ven lindos, siento que…, y entonces tener
esta posibilidad de poder hablarlo me ayudó bastante a poder. Y pues ir
soltando ciertas cosas. A estas alturas también como te decía, en este trabajo
que tengo en terapia, pude identificar que a lo mejor había tenido conductas, descubrir
que también atravesé por TCAs que no sabía y me di cuenta que, o sea, me da
gusto saber que el ballet no fue un detonante, que en realidad viene desde otro
lugar y que no fue el ballet quien lo detonó, y sé que puedo ser afortunada o
privilegiada por eso, porque también reconozco que en muchos otros lugares con
otras personas, no podría hacerse esto no, o sea, no podría haber un diálogo e
incluso, puede haber mucha violencia en cuanto a los cuerpos y seguramente la
presión de personas que violentan a otras personas, pues haga que sí
desarrollemos o desarrollen en ese momento, algún trastorno o alguna conducta.
¿Qué retos crees que enfrentan las personas que no tienen el cuerpo ideal para la danza?
Para empezar, creo que el acceso, a la
cultura, a la danza como tal, es todo lo que yo te decía, o sea, de pronto no
tener un ingreso, pues lleva a no poder tener una posibilidad de entrar a
cualquier danza. Después, pues enfrentarnos a estos estereotipos de la
violencia estética que, ahora que lo he pues trabajando un poco, ya la veo en
todos lados, de pronto yo ya no puedo ver las cosas igual y para mí, pues sí,
es importante compartir, oye pues creo que esto que se acaba de decir es
violento. ¿Qué otros retos? También el de la comunidad, me parece que encontrar
comunidad es difícil justamente porque siento a veces hay tanta, como que se
puede decir, ni siquiera sé si es competencia insana, sino como... no sé, de
pronto siento que es complejo compartir., o me he encontrado también en
espacios, o no espacios, sino con personas que de pronto les he complejo
compartir contigo un espacio porque, supongo que también tiene que ver con sus
propia gordofobia interiorizada o su discriminación, no lo sé, pero de pronto
encontraron un ambiente seguro es difícil entonces también te puedes enfrentar a
este reto de hacer comunidad, de
encontrar espacios seguros, de encontrar espacios libres de discriminación. Y
pues yo creo que también socialmente en este tiempo estamos incomodando, incomodando
visualmente a la gente que de pronto tiene esta idea de que tu cuerpo no
debería estar ahí porque, se ve mal, entonces, de pronto, enfrentarnos también a
la violencia social, pues es otro reto que enfrentar, pero que si haces comunidad
lo vas como amortiguando un poco, pero si no, si estás sola también eso es muy
difícil.
¿Qué crees que se necesite para cambiar esos esquemas?
Seguir tejiendo redes, porque, y esto es
el en el último año, bueno es que también te digo estudiar arte dramático,
también soy actriz, entonces también desde la actuación o con un papel, un
casting siempre es complejo, porque no eres el perfil, o sea igual y hay
perfiles para ti, apenas tomaba yo un taller de cine y casting y me preguntaban
explica ¿por qué quieres tomar este taller? Y les ponía como, pues porque soy
una mujer gorda. bisexual, morena, poblana, que está interesada en ser
referente para otras mujeres para dignificar papeles, porque creo que de pronto
la mirada privilegiada puede hacer ciertos textos o ciertos personajes de
mujeres gordas estereotipados, de solo vamos a hacer la amiga, siempre vamos a
hacer la amiga chistosa, siempre vamos a hacer la eh, no lo sé, porque no somos
las protagonistas nosotras o ¿por qué se hace a lo mejor de nuestro cuerpo o nuestra
presencia, ser protagonista pero solo hablando de nuestro peso? Es importante
que hablemos sobre nuestra reapropiación y nuestro propio discurso de lo que
queremos contar de nuestros cuerpos, pero muchas veces ¿por qué no solamente
hablando de otras cosas? O sea, creo que les dan, o hacen papeles para mujeres
delgadas, no sé si me explico, o sea, hablan de otras formas de otros retos, de
otros personajes, no solamente la corporalidad. Entonces bueno, es que me
distraigo, es que también estoy muy nerviosa, tengo que contar.
¿Por qué crees que estés nerviosa? ¿Qué te lleva a este nerviosismo?
Ah, siento que es porque no, no he tenido como instancia de hablarlo, como con alguien que estuviera interesada, o sea, como que, si lo comparto con otras amigas como que siento que no es la misma empatía, siento que no hay como, no lo sé. Y de pronto, aquí sentirme completamente escuchada, la verdad que me hace sentir como nerviosa y porque ya no había tenido esta práctica, te digo que hace 2 años que no me había acercado otra vez a, pues a nada porque estaba yo en un hoyo muy profundo, aislado. Entonces, bueno, creo que tiene que ver con mi historia de los últimos meses.
¿Cómo definirías tu cuerpo?
¿Así en general? pues como… ¿Cómo
definiría mi cuerpo? (silencio largo) mira, no te voy a mentir, voy a llorar,
pero haber estado en una relación violenta, también me hizo un poco
desconectarme de mí, era sobrevivir todos los días, nada más, como el día.
Entonces, reconozco que, por ahora, me es difícil hablar de mi cuerpo en porque
siento que aún estoy recolectando, pero ahorita solo me nace decirte que es un
espacio digno.
¿Has enfrentado algún reto en la danza por tu corporalidad?
Sí y justo va a ser este año, porque,
este reto de ganar un concurso, nunca me había aventado a entrar en uno, digo
también ya sé que de pronto, va a haber una élite que que solo busca un perfil
y de eso estoy pues ya un poco anticipada que eso pueda pasar, pero para mí es
importante estar en estos espacios, porque estos espacios no deberían estar
pensados únicamente para ciertas particularidades, enfrenta el reto de sí, de
concursar, pues al menos en el ballet. Y creo que mi cuerpo, por existir tal
cual está ya es una forma de mover el sistema que ahí está, o sea, que de
pronto solo es, es que no encuentro la palabra ¿qué sería clasista? no ¿Elitista?
Si.
¿Cuál debe ser el papel de la mujer gorda en la danza?
Si ya de por sí es difícil, darnos
chance de existir en este mundo tan grosero para nuestros cuerpos, creo que
también ponernos esta etiqueta de cual debería ser, porque debe ser, pues la
mujer gorda más empoderada, porque ya es tu momento, porque ya se te dijo que
tienes derechos, ya se te dijo que… ¡y no, espérate! O sea, también es bien
difícil de pronto, para empezar, saberlo después hacerlo consiente y después de
decidir qué hacer con eso. Siento que también ponernos un debería, deberíamos
ser las más empoderados astheric de los medios, pues creo que también igual
para muchas funciona, pero muchas otras no. Si hay algo que a lo mejor, deberíamos
o no sé si deberíamos sea a la palabra, pero que estaría cool sería, para
empezar, desde mí es dejar de atacarnos y respecto a la danza, también, porque también siento muchas veces que por demostrar
que merecemos estar en esos espacios nos forzamos mucho, o al menos a mí,
alguna una vez me pasó que en la clase de danza contemporánea, que también tuve,
acabo de recordar que estuve en la en la escuela, en la Universidad, siento que
siempre debí esforzarme más, hacer más abdominales, hacer más lagartijas, tener fuerza, más agilidad, o
hacer más para que mereciera este lugar, creo que también fue un asunto de agredirme
al reforzarlo tanto, pero bueno, como estar en paz, creo que sería lo más chido.
Hablaste de merecer este lugar. ¿Consideras que una mujer gorda necesita hacer algo extraordinario para merecer un lugar en la danza?
Pues es que no, o sea, siento que no. Siento
que no debe ser condicionados los espacios, que tenemos derecho y que bueno,
eso porque de pronto pensar en que veríamos a exigirlos, también es otra carga
simbólica, de entonces, tal vez no estoy haciendo lo suficiente, cuando lo
suficiente es por hoy comer bien o comer intuitivamente, algo que me guste, sin
sentir culpa pa’empezar, desde ahí a veces viene la batalla, la lucha de todos
los días, entonces, no debería haber barreras para que podamos estar en estos
lugares.
¿Algo más que te gustaría agregar?
Siento que sí importante tener nuestros
espacios de reflexión, yo sé que lo hablo, o sea, mi referente para mí, cuando
ingresé al feminismo fue importante tener
por el momento, por los inicios, espacios separatistas, en donde sí solo
somos mujeres, personas no binarias, que se sintieran cómodas con nosotras
hablando de estas dificultades, lo que somos, cómo vivimos en este sistema. Y
entonces, de pronto siento que también, espacios para nosotras mujeres gordas,
necesariamente en la danza, procurar espacios seguros para nosotras creo que
también es importante y seguir motivando o incentivando, aportando a estos
proyectos. También en Ciudad de México, vi hace no mucho, no me acuerdo bien
quien lo convocó, pero eran sesiones fotográficas, para mujeres gordas, allá en
la CDMX y bueno, yo estoy hasta acá y me encantaría que en otros espacios
también se repitieran estas dinámicas en donde seamos nosotras nuestro propio
centro seguro de, pues de contención, de disipación, de apapacho y pues sí, de
resistencia política. Gracias.














.jpeg)