martes, 30 de mayo de 2023

Montserrat, 28 años.




¿Qué danza practicas o practicaste?

Este es mi décimo año en danza clásica bueno casi interrumpido del 2019 a este año, lo puse en pausa un tiempo pero lo retomé.

¿Solo has practicado ballet?

Digamos que profesionalmente sí, pero también he estado en varios talleres o cursos de danza butoh. Desde más joven, porque siempre me ha gustado la danza y las danzas modernas, me metí a cursos de cumbia, de salsa, desde ahí empecé en los escenarios y a aprender diferentes bailes, pero sí profesionalmente es el ballet.



¿Existe un tipo de cuerpo específico para esta danza?

Depende, quién lo veamos ¿no? O sea, porque si es para, desde donde lo veo como, pues patriarcal, un punto de vista adultocentrista, blanco, europeo, pues claro que si existe un cuerpo, sí necesitas y tener una edad, o sea 3-4 años, para poder hacer esta danza bien, o sea, tener esa edad, cierta flexibilidad, tener cierto cuerpo, tronco delgado, tu espalda pequeña, tus piernas muy largas, brazos muy largos, cuello largo y de pronto no cumplir con esas características, puede hacerte ver como que no podrías bailarlo, o sea, no podrías ejercerlo porque no tienes ese cuerpo.



Y para las otras danzas que has hecho, como la salsa, como la cumbia, como el butoh ¿Crees que para esas también existe un cuerpo específico?

No, volvemos al asunto de que pues en el afuera cuando hay estos estereotipos de cómo debería ser una bailarina, de que los de movimientos, de qué medidas deberías tener, pues sí, porque en todos lados, con esta violencia estética, pues se proyecta siempre un cuerpo delgado, con curvas específicas, con estas medidas específicas y pues para el afuera, para lo comercial, pues sí hay un cuerpo. También digo que para el ballet no debería haber un estereotipo del cuerpo, no debería existir los cuerpos que sí bailan y los que no, creo que cualquier cuerpo puede serlo, incluso también hablando del asunto pacifista, porque de pronto, en estos comentarios de que solo necesitas un cuerpo y creo es eso, puede ser violento para otros otras, pues para cuerpos diversos que también en este derecho a moverse o en este derecho a danzar se ven limitadas, limitades, entonces, no creo que estrictamente deba existir una figura para bailar.



¿Por qué crees hay estos estereotipos delgados dentro de la danza?

Pues sí, creo que tiene que ver con, del lugar de donde viene históricamente la danza clásica y como se agregaron solamente a un grupo de personas, pienso que vendiendo esta idea porque hay privilegios sistemáticos para cuerpos delgados, porque al tener estos privilegios entonces, los cuerpos que no han encajamos ni siquiera somos tomados en cuenta. También en esta idea de lo bello, de la estética, se prefiere o se ha vendido históricamente al cuerpo, blanco, delgado, incluso rico, porque una mujer gorda, pobre, mestiza o morena, no es la primera imagen que te viene a la cabeza cuando dices ballet ¿no? Sí, es una construcción histórica que se había tenido o se ha tenido a través de los años, pero que de un tiempo acá, se ha intentado esta resistencia ante estas ideas.



¿Cómo definirías la danza?

Pues me parece que la danza es una forma de comunicación del cuerpo. Sí, una forma de comunicar con el cuerpo.

 ¿Y qué ha significado la danza en tu vida?

Un refugio, aunque suene paradójico, por un lado, está toda esta carga simbólica del no encajar porque no tengo un cuerpo que, pues funcione para la danza. Pero la verdad es que la profesora Gabriela Torres ha sido una gran maestra, jamás he tenido, y esto así con mano derecha de mi corazón, nunca te dan un comentario gordofóbico, o de violencia hacia mi cuerpo, ha sido muy pasiva al escucharme y muy abierta, porque sí, algunas veces en clase me pasó que, durante algún ejercicio, y no es porque no lo pudiera hacer, sino por un momento a lo mejor mis músculos no tenían la suficiente fuerza para hacer cierto ejercicio, me venía mucha frustración y pues me ponía a llorar, y ella me decía, Montse bonita dígame que sientes, entonces al poder tener esta apertura para el diálogo y poder poderle decir con confianza, ¿sabe qué? Me siento mal, siento que no puedo hacerlo, siento que no es suficiente, aunque me esfuerce, siento que soy muy grande, siento que por ser tan grande los movimientos no se ven lindos, siento que…, y entonces tener esta posibilidad de poder hablarlo me ayudó bastante a poder. Y pues ir soltando ciertas cosas. A estas alturas también como te decía, en este trabajo que tengo en terapia, pude identificar que a lo mejor había tenido conductas, descubrir que también atravesé por TCAs que no sabía y me di cuenta que, o sea, me da gusto saber que el ballet no fue un detonante, que en realidad viene desde otro lugar y que no fue el ballet quien lo detonó, y sé que puedo ser afortunada o privilegiada por eso, porque también reconozco que en muchos otros lugares con otras personas, no podría hacerse esto no, o sea, no podría haber un diálogo e incluso, puede haber mucha violencia en cuanto a los cuerpos y seguramente la presión de personas que violentan a otras personas, pues haga que sí desarrollemos o desarrollen en ese momento, algún trastorno o alguna conducta.



¿Qué retos crees que enfrentan las personas que no tienen el cuerpo ideal para la danza?

Para empezar, creo que el acceso, a la cultura, a la danza como tal, es todo lo que yo te decía, o sea, de pronto no tener un ingreso, pues lleva a no poder tener una posibilidad de entrar a cualquier danza. Después, pues enfrentarnos a estos estereotipos de la violencia estética que, ahora que lo he pues trabajando un poco, ya la veo en todos lados, de pronto yo ya no puedo ver las cosas igual y para mí, pues sí, es importante compartir, oye pues creo que esto que se acaba de decir es violento. ¿Qué otros retos? También el de la comunidad, me parece que encontrar comunidad es difícil justamente porque siento a veces hay tanta, como que se puede decir, ni siquiera sé si es competencia insana, sino como... no sé, de pronto siento que es complejo compartir., o me he encontrado también en espacios, o no espacios, sino con personas que de pronto les he complejo compartir contigo un espacio porque, supongo que también tiene que ver con sus propia gordofobia interiorizada o su discriminación, no lo sé, pero de pronto encontraron un ambiente seguro es difícil entonces también te puedes enfrentar a este reto de hacer comunidad,  de encontrar espacios seguros, de encontrar espacios libres de discriminación. Y pues yo creo que también socialmente en este tiempo estamos incomodando, incomodando visualmente a la gente que de pronto tiene esta idea de que tu cuerpo no debería estar ahí porque, se ve mal, entonces, de pronto, enfrentarnos también a la violencia social, pues es otro reto que enfrentar, pero que si haces comunidad lo vas como amortiguando un poco, pero si no, si estás sola también eso es muy difícil.

¿Qué crees que se necesite para cambiar esos esquemas?

Seguir tejiendo redes, porque, y esto es el en el último año, bueno es que también te digo estudiar arte dramático, también soy actriz, entonces también desde la actuación o con un papel, un casting siempre es complejo, porque no eres el perfil, o sea igual y hay perfiles para ti, apenas tomaba yo un taller de cine y casting y me preguntaban explica ¿por qué quieres tomar este taller? Y les ponía como, pues porque soy una mujer gorda. bisexual, morena, poblana, que está interesada en ser referente para otras mujeres para dignificar papeles, porque creo que de pronto la mirada privilegiada puede hacer ciertos textos o ciertos personajes de mujeres gordas estereotipados, de solo vamos a hacer la amiga, siempre vamos a hacer la amiga chistosa, siempre vamos a hacer la eh, no lo sé, porque no somos las protagonistas nosotras o ¿por qué se hace a lo mejor de nuestro cuerpo o nuestra presencia, ser protagonista pero solo hablando de nuestro peso? Es importante que hablemos sobre nuestra reapropiación y nuestro propio discurso de lo que queremos contar de nuestros cuerpos, pero muchas veces ¿por qué no solamente hablando de otras cosas? O sea, creo que les dan, o hacen papeles para mujeres delgadas, no sé si me explico, o sea, hablan de otras formas de otros retos, de otros personajes, no solamente la corporalidad. Entonces bueno, es que me distraigo, es que también estoy muy nerviosa, tengo que contar.



¿Por qué crees que estés nerviosa? ¿Qué te lleva a este nerviosismo?

Ah, siento que es porque no, no he tenido como instancia de hablarlo, como con alguien que estuviera interesada, o sea, como que, si lo comparto con otras amigas como que siento que no es la misma empatía, siento que no hay como, no lo sé. Y de pronto, aquí sentirme completamente escuchada, la verdad que me hace sentir como nerviosa y porque ya no había tenido esta práctica, te digo que hace 2 años que no me había acercado otra vez a, pues a nada porque estaba yo en un hoyo muy profundo, aislado. Entonces, bueno, creo que tiene que ver con mi historia de los últimos meses. 

¿Cómo definirías tu cuerpo?

¿Así en general? pues como… ¿Cómo definiría mi cuerpo? (silencio largo) mira, no te voy a mentir, voy a llorar, pero haber estado en una relación violenta, también me hizo un poco desconectarme de mí, era sobrevivir todos los días, nada más, como el día. Entonces, reconozco que, por ahora, me es difícil hablar de mi cuerpo en porque siento que aún estoy recolectando, pero ahorita solo me nace decirte que es un espacio digno.

 ¿Has enfrentado algún reto en la danza por tu corporalidad?

Sí y justo va a ser este año, porque, este reto de ganar un concurso, nunca me había aventado a entrar en uno, digo también ya sé que de pronto, va a haber una élite que que solo busca un perfil y de eso estoy pues ya un poco anticipada que eso pueda pasar, pero para mí es importante estar en estos espacios, porque estos espacios no deberían estar pensados únicamente para ciertas particularidades, enfrenta el reto de sí, de concursar, pues al menos en el ballet. Y creo que mi cuerpo, por existir tal cual está ya es una forma de mover el sistema que ahí está, o sea, que de pronto solo es, es que no encuentro la palabra ¿qué sería clasista? no ¿Elitista? Si.

¿Cuál debe ser el papel de la mujer gorda en la danza?

Si ya de por sí es difícil, darnos chance de existir en este mundo tan grosero para nuestros cuerpos, creo que también ponernos esta etiqueta de cual debería ser, porque debe ser, pues la mujer gorda más empoderada, porque ya es tu momento, porque ya se te dijo que tienes derechos, ya se te dijo que… ¡y no, espérate! O sea, también es bien difícil de pronto, para empezar, saberlo después hacerlo consiente y después de decidir qué hacer con eso. Siento que también ponernos un debería, deberíamos ser las más empoderados astheric de los medios, pues creo que también igual para muchas funciona, pero muchas otras no. Si hay algo que a lo mejor, deberíamos o no sé si deberíamos sea a la palabra, pero que estaría cool sería, para empezar, desde mí es dejar de atacarnos y respecto a la danza, también,  porque también siento muchas veces que por demostrar que merecemos estar en esos espacios nos forzamos mucho, o al menos a mí, alguna una vez me pasó que en la clase de danza contemporánea, que también tuve, acabo de recordar que estuve en la en la escuela, en la Universidad, siento que siempre debí esforzarme más, hacer más abdominales, hacer más  lagartijas, tener fuerza, más agilidad, o hacer más para que mereciera este lugar, creo que también fue un asunto de agredirme al reforzarlo tanto, pero bueno, como estar en paz, creo que sería lo más chido.

Hablaste de merecer este lugar. ¿Consideras que una mujer gorda necesita hacer algo extraordinario para merecer un lugar en la danza?

Pues es que no, o sea, siento que no. Siento que no debe ser condicionados los espacios, que tenemos derecho y que bueno, eso porque de pronto pensar en que veríamos a exigirlos, también es otra carga simbólica, de entonces, tal vez no estoy haciendo lo suficiente, cuando lo suficiente es por hoy comer bien o comer intuitivamente, algo que me guste, sin sentir culpa pa’empezar, desde ahí a veces viene la batalla, la lucha de todos los días, entonces, no debería haber barreras para que podamos estar en estos lugares.

¿Algo más que te gustaría agregar?

Siento que sí importante tener nuestros espacios de reflexión, yo sé que lo hablo, o sea, mi referente para mí, cuando ingresé al feminismo fue importante tener  por el momento, por los inicios, espacios separatistas, en donde sí solo somos mujeres, personas no binarias, que se sintieran cómodas con nosotras hablando de estas dificultades, lo que somos, cómo vivimos en este sistema. Y entonces, de pronto siento que también, espacios para nosotras mujeres gordas, necesariamente en la danza, procurar espacios seguros para nosotras creo que también es importante y seguir motivando o incentivando, aportando a estos proyectos. También en Ciudad de México, vi hace no mucho, no me acuerdo bien quien lo convocó, pero eran sesiones fotográficas, para mujeres gordas, allá en la CDMX y bueno, yo estoy hasta acá y me encantaría que en otros espacios también se repitieran estas dinámicas en donde seamos nosotras nuestro propio centro seguro de, pues de contención, de disipación, de apapacho y pues sí, de resistencia política. Gracias.

 




Astrid, 34 años.

 

¿Qué danza practicas o practicaste danza?

 Africana practico ahorita y también, es que mi maestra de danza africana abrimos un grupo de danza prehispánica, porque ella se ha dedicado la mayoría de su vida a la danza prehispánica, la afro y la danza contemporánea también han estado presentes pero de cajón así desde muy chica he estado con la danza prehispánica. Entonces desde que retomé el afro con las clases con ella, se ha dado una amistad muy padre y con ella, junto con otras compañeras y abrimos un grupo de danza prehispánica, entonces pues también andamos ahí dándole a prehispánico.

¿Por qué la dejaste en su momento?

Porque sí fue como mucha presión de mi familia, me decían que no iba a lograr nada con eso, que dejará de perder el tiempo y que mejor me dedicara a terminar la escuela, porque en ese entonces estudiaba en la Facultad de Filosofía la carrera de Estudios Latinoamericanos, al final no terminé ni la carrera y dejé la danza, ya después este de tiempo hice mi para la UAM y ahorita estoy en ese proceso de terminar la carrera de psicología social en la UAM, pero sí me ha costado mucho trabajo, entonces esa presión de mi familia, y aparte también yo en algún momento me sentía como que, me he creí eso ¿no? porque dije pues es que también ya no estoy tan chica como para que mi cuerpo, o sea, el estereotipo que tenemos las bailarinas, que se forman desde muy chiquitas y tienen como la super elasticidad, pensaba también como la complexión para poder danzar y entonces sí me encontraba yo en momentos en los que me decía pues es que realmente sí no vas a lograr ya nada en la danza. Y actualmente a como la practico ahora que tya actualmente tengo 34, que el cuerpo ya no es para nada el mismo, me refiero a la fuerza a la que puedes tener tu cuerpo a los 19,  no me siento como si estuviese viejita pero si mi cuerpo evidentemente ya no es el mismo, no sé hasta cierto punto todavía siento como que el cuerpo para la danza si tiene cierta caducidad, actualmente no pretendo dedicarme profesionalmente a eso, pero siento que actualmente o en estos momentos que la retomé la he disfrutado mucho más de cuando tenía 19.

¿A qué se debe eh que la disfrutes más?

A que…(tiempo largo en silencio) a que siento que no me castigo  y que solo disfruto como del movimiento, creo que estaba aprendiendo eso, a disfrutar el movimiento y de la libertad que se te puede dar y también pues he leído desde la pandemia, me adentré a lo que me mantuvo, porque también sufro como de ansiedad porque se me agudizó en la pandemia y pues creo que lo que me estuvo como sosteniendo un poco, es como un varis lecturas que hice que tenían que ver con el feminismo,  y entonces eso hizo reflexionar sobre la gordofobia, el como se ha castigado a los cuerpos de las mujeres, no solo a los cuerpos gordos,  sino pues a todos los cuerpos de las mujeres y entonces esa conciencia que he adquirido un poco, en algún momento ahora que lo retomé era como un reto para mí, porque también  en la pandemia subí muchísimo de peso, nunca había subido tanto de peso como lo fue en una pandemia y entonces  era ese retorno de convencerme de decirles que los cuerpos gordos valen, los cuerpos gordos pueden danzar, entonces desde ahí otra vez como que empecé a retomar ahora la danza, creo que eso también me ha hecho disfrutarla más, porque aparte mucho tiempo también castigué mi cuerpo  por su peso y entonces es maravilloso ver cómo no importando el peso que tengas el movimiento te llama y con el movimiento siento que logras pues la libertad, o sea, el de expresar quién eres.

¿Existe un tipo de cuerpo específico para estas danzas?

No, creo que eso también me gusta mucho, porque creo que a diferencia de otras disciplinas las dancísticas esta es muy amable con los cuerpos, ambas, porque no hay esa exigencia; por ejemplo, en la danza prehispánica hay personas incluso ya muy, muy mayores que todavía danzan, a lo mejor no brincan, ni tienen la potencia que pudiese tener un danzante de 20 años, pero siguen y eso es también lo padre. También en la danza africana, he visto cuerpos gordos también.

¿A qué crees que se deba que sea así?

A que son danzas que no han surgido en las élites, han surgido de la necesidad de expresar, siento que el arte es así. El otro día estaba reflexionando que para mí el arte más genuino es el que nació sin los cánones de las grandes academias, sino que nace en las calles, en las comunidades, porque el cuerpo necesita expresarse y necesita hacer que lo cruel que puede ser el mundo sea más bonito, o pueda ser como un escape, o un desahogo, ante todo, y entonces como estas danzas surgen de la tradición, creo que por eso es que no están tan estructuradas o cuadradas.

¿Cómo definirías la danza?

Como libertad, como pasión, como una forma de expresarte y una forma también de ser una con los otros, a veces he imaginado cuando danzo, que el movimiento que se desprende, que ejecutó con el cuerpo, se conecta con el movimiento del universo porque creo que todo es movimiento, porque la vida se da también a partir del movimiento, de las vibraciones, de la unión de moléculas, entonces es eso la danza para mí.

¿Qué ha significado la danza en tu vida?

Ha significado, mmm… sobre todo actualmente lo tengo más claro, me ha cobijado, me ha salvado, por ejemplo, en este caso de la ansiedad, me ha ayudado muchísimo; estoy muy agradecida con la danza por la manera en la que me ha ayudado en la vida, incluso no tener miedo, porque a mí desde chiquita siempre me gustaba bailar, o sea, siempre me gustó bailar pero nunca hubo forma de que me llevaran, que me metieran a clases y por ejemplo, en la primaria hacían los bailables y así, a mí me encantaba estar. Y fíjate me pasaba también, porque siempre he sido gordita, me pasaba que luego los niños no querían bailar conmigo por eso y sí fue, pero aun así a mí me gustaba y si me cohibía, porque sí, a lo mejor en la escuela me dio ese como mal sabor de boca por ese rechazo, pero cuando estaba sola buscaba siempre bailar. Y me he salvado también de la soledad, porque es el momento en el que me encuentro conmigo.

¿En general como debe ser el cuerpo ideal para la danza?

Pues actualmente pienso que la única limitante es quizás la edad, bueno no sé, ay es que ahorita que te estaba platicando lo de la danza prehispánica pensé en estas mujeres, que sí he visto que ya son grandes y que siguen danzando, pero en algún momento la verdad es que sí, o sea, la rodilla o en algún momento sí, si te merman o sea ya no es lo mismo. Yo misma me he demostrado que el peso no te limita, pero lo que sí en el momento te limita quizás es la edad.

¿Qué retos se enfrentan las mujeres con cuerpos gordos en la danza?

No pensé el tinte como del género, pero siento que las mujeres más aún, porque pues creo que se ha normalizado también el hecho de que, pareciera que todos tienen el derecho de juzgar nuestros cuerpos, de señalarlos si no entran en los cánones que se requieren, desde la academia y creo que es un doble reto.

¿Cómo definirías tu cuerpo?

Ay eso es muy difícil, mmm como una máquina que no para, que me sirve para caminar, respirar, para moverme, para danzar, para disfrutar la vida.

¿Enfrentaste algún reto en la danza con relación a tu cuerpo?

Mmm… pues sí el reto a como lo veo actualmente, de ser más, de yo misma ser más amable con mi cuerpo, en el sentido de no juzgarlo, no recriminarme, por ejemplo, ahora que subi muchísimo de peso, fue duro ver que tu ropa no te queda, o ya en las clases puedes ver que no podía hacer al principio determinados movimientos, principalmente, ya con el trabajo continuo eso de no poder hacer determinados movimientos, se vuelve secundario, creo que empiezas como a disfrutar movimiento y la música.

¿De qué manera te han impactado estos retos?

Pues sí ha sido duro, es que no sé cómo contestarlo, pero se me ocurre nada más pensar en esta semana que me estaba doliendo mucho la rodilla y que lo primero que me vino a la mente fue, y si ya no puedo danzar, eso me empezó a dar como un poco de ansiedad.

¿Cuál consideras que debe ser el rol de la mujer gorda en la danza?

Romper esquemas, justo esos esquemas y también el mostrar que el movimiento y el arte no se mide por los kilos que peses.

¿Qué te llamó la atención de la convocatoria que decidiste participar?

El que hicieran visible el hecho de que los cuerpos gordos bailan, y que a pesar de que, otra vez esto que te decía que piensen, como si fuese algo antagónico por lo que te decía que se asocia a que un cuerpo gordo no es sano y que, pues es flojo, que no tiene ninguna disciplina, que es dejado, descuidado, y que y realmente que visibilizara todo eso, esa percepción.

¿Algo más que te gustaría agregar?

Pues solo a cualquier cuerpo gordo, que sienta que no puede danzar, que se deje fluir por el movimiento y que experimente esa libertad.

 

                                                           

Olga, 30 años.

 ¿Qué danza practicaste o prácticas actualmente?

Yo estudié danza tres años bachillerato artístico con específico en danza, en el centro de educación artística Alfonso Reyes, vi danza contemporánea, danza folklórica y danza clásica y después de terminar la prepa entré a la licenciatura en danza contemporánea de la Facultad de Artes Escénicas de la Autónoma de Nuevo León y en total baile 4 años para diferentes instituciones, tanto para Nacional de Bellas Artes a través del CEDART, como para algunas municipalidades como el municipio de Escobedo de Nuevo León y pues para la Autónoma de Nuevo León y para compañías independientes de teatro y danza también.

¿Actualmente ya no bailas?

No, actualmente no, de hecho, fue una cuestión justo sobre el cuerpo que se me consideraba muy gorda para lo que yo estaba ejerciendo y me sobre esforcé demasiado perdí mucho peso y llevé mi cuerpo muy al límite y tuve un problema con mi ingle, se lesionó y ya no me permitió seguir mi carrera artística

¿Hace cuántos años de esto?

Aproximadamente 10 años.

¿De qué dependería que volvieras a retomar la danza?

Tendría que, pues principalmente tendría que empezar un tratamiento nutricional para fortalecer mis ligamentos y retomar terapia física para poder fortalecerlos, y ahora sí retomar, yo creo que tendría que trabajar un año más o menos solo de preparación para retomar la carrera artística.

¿A qué nivel practicaste estás danzas?

Pues fue a nivel profesional, estaba justo estudiando mi licenciatura en danza cuando me pasó esto de la lesión que me truncó y digamos que en cuanto a técnica de danza era un nivel avanzado, yo ya estaba viendo técnicas como Graham, danza contemporánea en un nivel intermedio, pero técnica de ballet de danza clásica ya las veía en un nivel avanzado y el nivel profesional.

¿Existe un tipo de cuerpo específico para esta danza?

No, de hecho, cualquier persona puede practicar danza, cualquier persona con cualquier tipo de cuerpo, pero por ejemplo, en la técnica rusa si se te pide como que si se idealiza o se prioriza más los cuerpos delgados.

¿Por qué crees que sea así?

Yo creo que es más un estereotipo en el sentido de que se considera que los cuerpos gordos no pueden alcanzar una elasticidad o no pueden escalar no pueden alcanzar… una de las cosas principales para la danza generalmente es que se nos piden que tengamos cierto nivel al momento de bajar a split por ejemplo, pues que la pelvis este totalmente pegada al piso y me parece que cuando considera que un cuerpo gordo no tiene esa capacidad de flexibilidad, cuando la realidad es que si lo tiene, todo entrenándose se puede lograr nada más que se considera que los cuerpos delgados es más fácil que lleguen a esos objetivos, yo creo que es una cuestión de prejuicios realmente.

¿Cómo definirías la danza?

Creo que es una pregunta muy amplia porque la danza para mí, no nada más es a nivel profesional, es una expresión libre del cuerpo y no necesariamente va acompañada con música, o sea, danzar, bailar es expresarte, expresar tus emociones como te sientes, incluso a veces la gente tiende a hacer bailes o bailecitos cuando, no sé, hay comida que nos gusta, cuando nos emocionamos, brincamos, nos movemos, expresamos esos sentimientos, también cuando estamos tristes nos abrazamos a nosotros mismos o nos hacemos bolita y ese movimiento corporal pues de alguna manera estás bailando, de alguna manera estás expresando con tu cuerpo cómo te estás sintiendo y para mí eso es la danza, o sea, es el expresar todo. Todo el movimiento de nuestra corporalidad al llevarlo a este plano físico el danzar yo creo que sería la expresión máxima.

¿Qué ha significado la danza en tu vida?

Es que la danza, actualmente yo soy abogada, cuando ya no pude bailar estudié leyes adoro mi trabajo, adoro ser abogada, pero la danza para mí, llegó a mi vida en una época muy difícil yo era muy joven y empecé a explorar todo esto y posteriormente fue mi medio de aquí es un medio de escape porque había como muchos problemas familiares en mi casa, había como mucha violencia, entonces, fue como un método de escape que posterior se volvió mi razón de vivir, es mi pasión, mi objetivo, mi esfuerzo todo bien enfocado hacia hacer una bailarina. Entonces la danza para mí pues lo es todo y actualmente, aunque ya no bailo de manera profesional, sigue siendo un método de escape, de diversión, yo sigo saliendo a bailar con mis amigos, yo pues actualmente aún bailo, o sea, aunque sea sola en mi casa no me detiene, para mí sigue siendo un escape, sigue siendo una fuente de vida la verdad, es que la danza me da vida, ver danza o bailar me da vida.

¿Qué retos enfrentan las mujeres de cuerpo grande en la danza?

Creo que creo que es muy difícil ver a mujeres grandes como papeles protagónicos,  es muy difícil ver a mujeres con cuerpos grandes con papeles, con los roles femeninos  y aparte es difícil en sí ¿no? la danza clásica que es el ballet, tiene estereotipos muy, muy marcados de que son princesas, o son hadas, o son estos personajes ficticios muy femeninos que tienden a ser siempre muy delicadas y muy delgadas, entonces los personajes femeninos que son interpretados por bailarinas gordas tienden a ser brujas, tienden a ser mamás, tienden a ser abuelas, que se esperaría que tengan un cuerpo grande, eso en la cuestión de la danza clásica. Como te comentaba en la danza contemporánea hay una libertad grandísima entonces, yo creo que se puede permitir mucho más ver una variedad de cuerpos y que actualmente no se ve, porque se espera que los bailarines siempre sean delgados, ahora un tema que no he abordado mucho es sobre danza foklórica, que considero que ahí es donde realmente es una oportunidad muy grande, porque justamente las mujeres este que interpretan estos papeles tendemos a, como es una danza regional se tiende a interpretar el papel de ama de casa o de mujer regional o muy tradicional, y yo creo que ahí es donde se puede rescatar mucho esta variedad de cuerpos también, porque normalmente se interpreta a jefas de familia o matronas o a este tipo de mujeres, que tienden a tener busto grande, caderas amplias y que no te impide para nada moverte, además que los vestuarios tienden a ser muy coloridos y es muy fácil observarlos, captan mucho la atención, creo que donde hay verdadera oportunidad de cambio, o donde hay menos retos para las mujeres con cuerpos grandes, esa es la danza contemporánea por esta libertad de que es subjetiva y la danza folklórica, por esta expectativa de que se espera ver a mujeres siempre grandes, bonitas, llamativas que llenen este espacio escénico, al contrario de la danza clásica que siempre se espera ver como estas mujeres pues muy delgadas, muy delicadas, muy finas y que son meros arquetipos, son cosas que no están escritas pero están ahí, y que cuando tú vas como espectador y te sientas en el teatro esperas ver entonces, hay que luchar con eso y siendo mujer grande, ver a una bailarina de ballet con un cuerpo grande es una cosa que rompe totalmente el estatus quo, o sea, es algo que no te esperas y considero que eso es un reto muy, muy, muy grande llegar ahí, porque desde la enseñanza del ballet, desde que se inscriben a las niñas en ballet se les enseña a ser delgadas y se espera que siempre sean delgadas.

¿Cómo definirías tu cuerpo?

Mi cuerpo lo defino como un cuerpo grande, lo defino como un cuerpo gordo, como un cuerpo que ocupa mucho espacio, a su vez también considero que es incómodo de ver para algunas personas, pero yo me siento muy cómoda con él, o sea, como en todo, nos enseñan a odiarnos y me ha costado mucho trabajo, yo pasé de pesar 60 kg a pesar 103 kg que peso actualmente y sinceramente, cuando yo estaba delgada no era una persona feliz, era una persona con muchos complejos, era una persona que no comía, era una persona que, no sé esa extralimitancia llevó a mi cuerpo a ser débil y posteriormente a tener la lesión que truncó mi carrera, era una persona deprimida, era una persona frustrada y actualmente considero que soy una persona plena, independientemente de cómo sea mi cuerpo. Entonces, yo creo que mi cuerpo lo definiría como maravilloso, mi cuerpo es maravilloso y me sostiene y eso lo agradezco.

¿Enfrentaste algún reto en la danza con relación a tu cuerpo?

Sí, sí porque yo siempre soy una mujer de busto grande aun cuando era delgada, he sido una mujer de busto grande y caderas grandes y muslos grandes, aun cuando era una mujer de 60 kg, delgada, las maestras, los maestros, los compañeros seguían diciéndome que era muy gorda para para bailar, seguían diciéndome que era muy pesada para ser cargada, seguían poniéndome al lado de parejas específicas de hombres que fueran igual de corpulentos que yo para que yo no desentonara, no podían ponerme con un compañero muy delgado porque entonces yo me veía más grande y eso era como estéticamente malo en el escenario,  era como, no, es que no se ve bien hay que moverla con alguien que sea más ancho de espalda porque ella tiene mucho busto, entonces, hay que ponerle al lado de alguien más ancho para que se emparejen visualmente, cuando la realidad es que una cosa no influye con la otra, o sea, yo puedo entender que por una cuestión de estatura me pongas con alguien que tenga casi mí misma estatura, por una cuestión visual pero no entiendo por qué alguien que sea igual de alto que yo, pero más delgado que yo, no pueda hacer mi pareja de baile, eran los principales retos que yo enfrentaba cuando era una mujer delgada, digo la verdad es que mi subida de peso fue después de todo esto, o sea, durante todo ese tiempo yo me mantuve en un rango entre los 60 y los 65 kg, pero mis compañeras pesaban 57-55 kg, entonces eran mucho más delgadas y más chaparritas que yo, entonces solían tener los protagónicos, o no solían tener ningún problema en ser invitadas a más proyectos que yo.

¿Cómo fue mantener ese peso para ti?

Fue un reto la verdad y aparte fue muy desgastante, porque yo tenía una situación en mi casa de violencia y de pobreza, que no me daban una buena alimentación entonces lo que yo hacía era no comer, o sea, no comía en todo el día. Yo me levantaba a las siete de la mañana, mis clases empezaban con mi clase de ballet, por la tarde tenía clase de folklore y al finalizar el turno a las tres de la tarde tenía clase de danza contemporánea, luego salía de ahí y me iba a talleres de strech o de otras técnicas de danza, llevaba mi cuerpo al límite, entrenaba más de 8 horas diarias y no comía en todo el día, solo tomaba agua y si acaso consumía alguna barra energética y era porque me seguían diciendo que yo era muy grande, que yo era muy ancha, que yo era muy gorda, que era muy pesada para cargarme, claro que en ese entonces con todo esto también no comprendía ¡que el músculo pesa mucho¡ y que a lo mejor era pesada porque era musculosa, no porque fuera gorda y eventualmente después de tres años de esto, durante la preparatoria al entrar a la facultad y llevarlo ya al máximo grado de extremo, de no comer, de torturarme a mí misma privándome de toda alimentación porque al comer yo sentía culpa, yo me sentía mal porque yo decía voy a engordar y si engordó no me van a poder cargar, y si engordó no voy a poder brincar, no me voy a poder parar en puntas, no voy a poder hacer lo que amo, entonces, cargar con esta culpa lo que sucedió fue que ese desgaste en la ingle fue mucho y ya era insoportable, o sea,  llegó un punto en el que mi cuerpo me dolía al subir escaleras, me dolía caminar, me dolía hacerlo todo, porque no soportaba yo el dolor en mi ingle, te digo que no comía, no tenía nutrientes, solo tomaba agua y comía barras energéticas, es todo lo que comía, durante 4 años eso fue lo único que comí. Sí o sea, comía en mi casa lo que prepara mi mamá pero comía media porción, o sea, dos cucharas de cada cosa, era muy difícil.

¿Cuál crees que debe de ser el rol de la mujer gorda en la danza?

¡El protagónico claro que sí! (risas) Debe ser el rol principal, porque somos mujeres grandes, espaciosas, hermosas y diversas y merecemos ser vistas y merecemos ser normalizadas, que nos vean y que nos digan se puede, porque no deberían dejar no solo los papeles de la abuelita, o la mamá, o la bruja, o la villana ¿no? también deberíamos de tener este rol que te comentaba sobre la danza regional de ponernos como la matrona, como la patrona, como la jefa de familia fuerte, esos roles que a lo mejor nos encasillan, pero también nos empoderan y también nos dotan de una dignidad, al portarnos orgullosas, al ponernos al frente en el escenario y considero que ese es el papel que tiene que tener la mujer de cuerpo grande en la danza, ser orgullosa, porque nos han enseñado a que no debemos existir

 

¿Oye y qué pasó con esta parte que me dijiste que querías retomar el ballet? te hicieron un cuestionario ¿qué sucedió después?

Sí, bueno aquí fue por una cuestión también económica, que no he podido comprarme mi material, la verdad es cara la danza, es cara, es costosa, no he podido comprarme el material en cuestión de zapatillas y en cuestión de ropa de danza, no es que me lo están exigiendo, porque la chica muy amablemente me dijo puedes venirte en pants no pasa nada, pero pues al  yo haber sido bailarina es como una cosa personal de, ay bueno mira, yo ya sé cómo tengo que ir y también sé cómo me gusta estar cómoda en mis clases, entonces, voy a como juntarle para comprarme las zapatillas de la marca que me gustan  y todo esto, pero yo espero este mes retomarlo ya ahora en mayo, que  empecemos a arrancar e inscribirme y pues ver qué tal nos va.

¿Existe alguna tienda de ropa de danza que tenga amplitud en sus tallas?

Aquí en Monterrey, existe una tienda que se llama Pelos, ellos son fabricantes y hacen ropa para gimnasia, natación y ballet, danza en general y como son fabricantes pues no tienen problemas de fabricar tallas extras, o sea, hasta las 5x y no tiene problemas pero, normalmente hay una tienda muy famosa, creo que también está en Ciudad de México y en varias partes del país, que se llama “Dancers” que manejan pura importación y ahí se corta hasta la 3x y la 3x viene a ser como una talla 9, entonces sí es una cuestión, ahí sí hay muchas limitantes en la ropa de danza, los pantalones de jazz son una cosa “así” (señala con sus manos una medida muy estrecha) o sea, que no te entra ni la mano, entonces yo aconsejaría, siempre ir con fabricantes que no tengan problemas en adaptar la ropa, la tela y los cortes a tu cuerpo, o de plano con una costurera.

¿Qué te llamó la atención de la convocatoria que decidiste participar?

Es la primer convocatoria que veo que aborda el tema de las mujeres con cuerpos gordos en la danza, dije esto es perfecto para mí, porque yo soy una mujer con cuerpo gordo que fue bailarina y que conoce los retos de ser una mujer con cuerpo gordo en la danza, es la es la primera vez que yo escucho hablar de mujeres gordas en la danza, he visto como post, he visto como cosas en Facebook, pero nunca que lo aborden tan específicamente y aparte que muchas veces se habla de la gordofobia desde el privilegio va a ser delgada, o ser delgado, entonces es como, ni siquiera sabes lo que se siente ser invisibilizado o rechazado y violentado por el tipo de cuerpo que tienes,  y es como que padre que tocas el tema, pero no sabes de viva voz, de propia experiencia lo que se siente, entonces me fascinó, dije quiero aplicar porque sé que tengo mucho que compartir y porque es importante, es muy importante que en las artes escénicas que son espaciales, que son espaciotemporales, se hable de esto porque no se habla, se da por hecho que tienes que ser flaco para ser actor, para ser actriz, para ser bailarín, para ser coreógrafo, se da por hecho y no es verdad, tú puedes ser, no tienes que ser Santa Claus porque estés gordo,  o siempre vas a tener que ser Santa Claus que es el personaje que siempre te asignan porque eres gordo y pues te va, ¡no! hay que romper esos estigmas ¡está está genial! me encantó es la primera vez que yo veo un compromiso tan fuerte por dejar registro de lo que está sucediendo?

¿Hay algo más que te gustaría agregar?

Yo creo que estás cubriendo bastante bien todos los puntos y también te agradezco muchísimo que hayas lanzado esta convocatoria, que estés haciendo este esfuerzo magno para hacer conciencia, es una lucha muy larga y muy difícil. La gente aún no entiende que ser una persona gorda no es una cuestión de baja autoestima, o no es una cuestión de salud, que no te quieras, porque la gente cree que tú comes y estás gordo porque comes y comes porque no te quieres, cuando en realidad no tiene nada que ver y creo que es importantísimo hablarlo en esos espacios que se espera que siempre uno sea atlético y musculoso, porque es curioso como algunas compañías grandísimas como digamos, Televisa, Multimedios o TV Azteca, se han asentado en la estética del personaje guapo, guapa para poder ser actor aunque tenemos ejemplos internacionales como, Kathy Bates, como Melissa McCarthy que para ser actriz o para tener un rol protagónico y fuerte una película internacional, no necesita ser delgada, no necesita ser blanca, bueno ellas son mujeres blancas, pero pues también tenemos a otros representantes de otras etnias que también lo logran; pero apenas está empezando asentar en el arte, porque el arte nos han vendido la idea de que tiene que ser estético y bello, con normativas euro centristas. Entonces, que estemos hablando de que el arte debe ser hermoso en su sentido como va, y todas las artes y más las artes escénicas, es como un escalón y otro escalón y otro escalón, hasta llegar a decir las mujeres gordas podemos y debemos bailar, creo que es un esfuerzo grandísimo que se tiene que hacer y que estás logrando y te agradezco y me emociona mucho saber que hay más mujeres que también quieren hablar de esto, que no estamos solas que somos muchas que nos sentimos así y que es un esfuerzo colectivo por posicionar los cuerpos gordos como cuerpos amorosos, como cuerpos sanos, como cuerpos felices y que no sea nada más como, ay esa mujer está gorda porque no se quiere y seguro come porque está deprimida y cosas así, esos estigmas ¿no? Independientemente si es la razón por la que estoy gorda, no te da derecho a decirme que no debo de existir.  

Fíjate que yo siento que a veces entre más reconocida sea una escuela más clasista se vuelve y más euro centrista también, porque acá en Monterrey tenemos la Escuela Superior de Música y Danza y está el CEDART por ejemplo y el CEDART es como más, como más de barrio y es como que, a pues no importa si estás gorda o flaca, moreno o blanco, puedes estudiar artes ¿no? y la Escuela Superior si tienes que tener este perfil estético y físico para entrar, tienes que ser blanco, tienes que tener cierto status social, tienes que tener ciertas medidas para poder ingresar, entonces, híjole terrible, porque ahí también se enseña danza folklórica, y el papel de la mujer en la danza folklórica, el papel de la mujer gorda en la danza folklórica, es muy importante porque representa la mayoría de las mujeres que somos ciudadanas, que somos regionales de este país, me parece increíble que en una escuela donde dan una licencia de danza folkórica, el tipo de cuerpo sea un problema para entrar es estupidísimo, discúlpame la palabra, pero me parece absurdo.

 

Muchas, muchas gracias de verdad Perla ha sido un gusto y pues a tus órdenes siempre.

 


 

Alejandra, 39 años.

 


¿Qué danza practicas o practicaste?

Jazz y danza árabe son los que aún sigo practicando, pero en mi formación hubo tap, hubo ballet, contemporáneo en la escuela de iniciación artística num.1 del INBA y bueno aún todavía ejerzo más bien soy maestra de jazz y de danza árabe

¿Qué diferencia hay entre ser ejecutante y ser maestra de danza?

Si son como cosas muy diferentes, aunque pudieran creer que es lo mismo, no es lo mismo; siento que me causa mucha más felicidad ser docente precisamente por esta parte de los estereotipos que hay. Es maravilloso porque además trato de ser la maestra que a mí me hubiera gustado ser para mis alumnas, sobre todo cuando sus cuerpos no entran en el estereotipo de una bailarina,  soy maestra de niñas chiquitas de 3-4 años, hasta adultos; ellas saben que en la clase el “no puedo” no existe y mi respuesta siempre es, tienes dos piernas, dos brazos, dos ojos; algunas nos costará más trabajo que a otras, pero al final las capacidades todas las tenemos, sobre todo cuando vemos cosas un poco acrobáticas o que requieren cargar nuestro propio peso, por ejemplo las niñas que son más menuditas pues es mucho más rápido, que con las niñas que tienen tallas grandes o los niños que tienen tallas grandes. Entonces me he podido desarrollar en una forma extraordinaria como maestra, porque pues trato de ser lo que me hubiera gustado que fueran conmigo.

Mencionaste “en mi formación” ¿qué formación tienes?

Estudié en la escuela de iniciación del INBA, estuve con Emma Pulido cerca de un año y medio, pero no aguanté porque es un ambiente muy pesado y más todavía en mi tiempo que estuve porque no se hablaba del body positive para nada, para nada, entonces este fue una temporada muy difícil para mí. Aprendí muchísimo creo que en un año y medio, crecí muchísimo pero internamente estuve destruida, con Raymundo Zavala fue mi mentor el maestro que más me formó, con él estuve cerca de 3 años; después estuve en los talleres estudiando tap un año y medio y todavía hace 3 años tomé cursos de danza árabe a nivel profesional en unos cursos que se llaman Reinas del Nilo, son workshop de pocos días pero muchísimas horas y es esa ha sido mi formación.



Entonces como bailarina/ejecutante, actualmente no estás haciendo danza ¿de qué dependería que regresaras a practicar como bailarina y no como maestra?

Creo que retomar mi entrenamiento a nivel semi profesional porque sí me exijo, o sea, si me gusta estar en un nivel adecuado, todavía como como bailarina de danza árabe he salido con mis alumnas en encuentros de danza árabe donde hay muchas bailarinas, me ha costado un poco de trabajo porque después de la pandemia subí 15 kg en dos meses, porque mi ritmo de trabajo era mucho, daba clases aquí, daba clases allá, yo tomaba clases, tenía un estudio de danza que cerré por completo, me dedico también a montar 15 años, daba clases en una escuela a nivel de preescolar de motricidad y danza y de repente todo eso se acabó, y aunque seguí dando clases en línea pues no era lo mismo definitivamente, estábamos aprendiendo todos a dar clases y a tomar clases de forma no presencia,  entonces mi cuerpo cambió muchísimo y eso todavía me tiene bastante no a gusto con lo que yo veo, con mis vestuarios por ejemplo, y como que llegué al límite de mi peso y no lo he podido recuperar, no lo he podido recuperar, entonces creo que sí tiene que ver con una cuestión física de verme mejor o de sentirme más cómoda en el cuerpo que habito.

¿Desde que edad empezaste a practicar la danza?

Yo me acuerdo que mis primeras clases fueron de bailes polinesios como a los 7-8 años pero duraba como 1 año y me salía, porque las niñas no eran igual que yo y también sentía la diferencia de los maestros hacia otras niñas conmigo; yo mido 1,71 actualmente y peso 92 kg o 93 algo así, pero siempre de niña era demasiado grande hacia arriba y demasiado grande a los lados entonces pues de repente siempre estaba en la esquina o hasta atrás para no tapar las demás, siento que eso tuvo mucho que ver para que cuando yo era pequeña no fuera como más constante.

¿Existe un tipo de cuerpo específico para esta danza?

No, ahora yo creo que no, por ejemplo, en danza árabe tengo cuerpos diferentes, por ejemplo, tengo una alumna que es más alta que yo todavía, a de medir 1,77-1,78; ella duró muchos años conmigo en mi en mi compañía de jazz porque se sentía cómoda, porque yo sabía por lo que estaba pasando, es una mujer demasiado alta, muy alta entonces yo no creo que tenga que existir un cuerpo para ninguna danza, ahora más antes no era así y aún nos falta mucho por recorrer.

¿Qué te hizo cambiar ese pensamiento?

Mi propia experiencia, porque yo tuve maestros que les faltó poco para decirme mejor vete a vender este quesadillas ¿no? y decir que no es mi espacio buscaré otro y yo haber logrado cosas importantes, era una niña gorda con poca elasticidad por ejemplo, y yo cuando llegué a hacer mis splits, mi squart, cuando puedo tocar todavía mis pies y llegar al piso, me acuerdo muchísimo de ellos porque como que me veían como, esta pobrecita ¿qué está haciendo aquí? fue mi propia experiencia la que cambio y experiencia además de otras compañeras, en danza árabe una de las maestras pioneras de ese movimiento hace muchos años era la maestra Manra, yo la conocí en el estudio de Raimundo Zabala y en ese grupo de danza ella era una mujer plus size, yo era una adolescente de 17 años y la compañera que tenía en danza árabe era muy gorda, con unas extensiones preciosas y honestamente era la mejor bailarina de la compañía y a mí eso también fue un parteaguas para mí. De hecho, fuimos a presentarnos al Día Internacional de la Danza en el CENART; en esa época, estoy hablando antes del 2000, ella estaba hasta adelante de todas, la gente no estaba acostumbrada a ver esas cosas porque supongo también la danza árabe tiene unos estereotipos que no son los reales, porque es lo que nos muestran en las redes sociales o en los medios de comunicación, de hecho, las mujeres orientales nativas no son tan flaquitas como uno podría pensar. Pero bueno el chiste es que ella además hacia Split, hacía vueltas de carro y yo decía ¡wow, qué mujer! Ella no se dedicó a eso, más bien ella en ese momento no se dedicaba a eso y ahora todavía se dedica, no es bailarina, pero es maestra, la encontré por Facebook y es impresionante sus habilidades dancísticas, ella me llevaba yo creo que unos 10-15 años entonces ella fue un parteaguas, se llama Sofía de Alba es una gran bailarina plus size.



¿Por qué crees que haya un estereotipo específico?

Pues yo creo que sí nos tenemos que remontar como a los principios de la danza clásica donde ya estrictamente hacen una técnica para hacer la danza clásica, porque bueno obviamente antes la danza era una cuestión más social de bailes de la corte y etcétera, etcétera, y de ahí bueno se desglosa se hace la técnica para la danza clásica y yo creo que ahí surge el estereotipo por el tipo de trabajo, por el tipo de puntas que hay que hacer y de ahí se empieza a esbozar pues que las bailarinas tienen que ser muy delgadas para que puedan soportar su peso en los tobillos, yo siento que la técnica que había en ese tiempo pues ese contexto cultural y de esas épocas no tiene que ver con nosotros, con lo que tenemos ahora, con las herramientas que tenemos ahora, alguna vez vi este vídeos de bailarinas de acero de los 70’s de los 60’s, pues no tiene mucho que ver con lo que ahora vemos majestuosamente en los ballets todo va evolucionando yo creo que de ahí  venía el estereotipo de que quien quisiera ser bailarina tenía que ser muy delgadita para poderse subir en las puntas y que sus tobillos soportarán ese peso. Luego los medios de comunicación pues también tenían mucho que ver, no nada más creo que par la situación de las bailarinas, solo la gente delgada podía ser deportista, podía ser bailarina y solo esa gente podía ser feliz; entonces pues es un tema bien profundo.

¿Cómo definirías la danza?

Pues es una forma de expresión a través del movimiento, para mí es la forma de expresión pura yo creo que antes que hasta el lenguaje nuestros ancestros tenían que moverse para comunicar algo, una idea, entonces es la máxima forma de expresión del ser humano.

¿Qué ha significado la danza en tu vida?

Pues mi vida entera, o sea, mi vida entera ha significado los retos más bellos de mi vida, las satisfacciones más bellas, las frustraciones más fuertes; me salvó porque en la adolescencia yo no me encontraba, no me hallaba, no sabía que hacer con mi vida, y si no soy una hipi  trotamundos que le gusten los psicotrópicos, yo creo que es por la danza, no, no creo estoy segura que ella me salvó, porque no tener un motivo cuando de repente estás tan desolada, porque eres adolescente, porque tienes hormonas, o lo que sea, fue una un parteaguas en mi vida y ahora…híjole me llena de una satisfacción bien, bien inmensa porque estoy segura que el arte después de la educación, son los que pueden salvar a nuestros niños y adolescentes de este torbellino de cosas y redes sociales que están viviendo; entonces pues es un todo para mí la danza es todo.

¿Qué retos enfrentan las mujeres gordas con cuerpos gordos o no estéticos para la danza?

Discriminación, o sea, de por sí vivimos una realidad discriminante en muchas cosas pero en la danza, aparte de donde tú te quieres sentir segura pues es peor porque sufres discriminación, sufres malos comentarios, no hay tallas en la ropa de danza, o sea, si no hay tallas en la ropa normal cuando eres talla extra en la ropa de danza menos, tú entras a una tienda “Miguelito” (tienda de artículos y ropa para danza) y yo jamás en la vida puedo conseguir un leotardo, tengo que mandarlo a hacer y hasta las mismas señoritas se te quedan viendo como diciendo y usted ¿cómo para que quieren un leotardo? pues te comento que yo soy una bailarina y necesito mis leotardos, no hay mallas, nacionales por ejemplo no hay mallas, tienes que adquirir, por ejemplo, siempre “Capezio” que son americanas y son más grandes, pero por ejemplo en las en las marcas nacionales que llegan a hacer ropa de danza no hay para tallas grandes; sufres discriminación en tu salón, sufres discriminación con tus maestros y sufres discriminación para encontrar ropa de danza adecuada que te quede.  Yo amo los pantalones de yoga porque son muy cómodos y pues por supuesto que no encuentro de mi talla o de mi talle, porque además de gorda soy alta; de repente hay una un problema con las zapatillas de ballet, por ejemplo, ahora ya están existiendo un poquito más, pero antes llegaban siempre hasta el 6 y mi pie es gordo entonces yo llego a ser 7-8 y era complicado encontrar rosas porque son de mujeres, o sea, negras no había problema o blancas, pero rosas no había. La discriminación es como global, en tantas cosas y a veces pues pueden llegar a pensar que eres una bailarina perezosa, porque la gordura se enlaza o la gente piensa que una mujer gorda o un hombre gordo es perezoso o descuidado y pues nada que ver ¿no? entonces como que pues no te ponen atención, ya cuando ven que eres constante y que bla,bla, como que bueno el maestro empieza a tomarte en serio pero pues mientras no, eres la gorda del salón y en una actividad que es tan estética “nunca haces nada” y bueno ni hablar de los casting, cuando yo estuve con Emma, había un pizarrón que lo recuerdo perfecto donde llegaban todos los casting pidiendo cierto tipo de bailarines, podría ser para los pocos que había, en ese tiempo, de hip hop ,de danza urbana, de jazz, de comedia musical y todo, y de verdad o sea, los castings solo era para, en el caso de las mujeres, máximo 1,70 de estatura, máximo porque no buscaban bailarinas altas, talla 5 hasta ahí no había más y veías la otra hoja y era lo mismo y veías otra máximo 1,65 talla 5 y yo decía ¡wow! y también para los hombres, o sea, el máximo era talla 32 y ahí si 1,78 de estatura, entonces oferta laboral para los bailarines gordos no hay, en el espectáculo no o muy poco, tú ibas a las obras de occesa, todas esas obras musicales y todos los bailarines son delgados entonces no hay oferta laboral, sufrimos discriminación en las clases, sufrimos discriminación para encontrar vestuarios, es complicado.




¿Cómo definirías tu cuerpo?

Es un cuerpo grande y gordo, y cuando lo digo la gente me dice “ay es que no te digas gorda” y yo ¿cómo por? soy gorda, wey que en tu proceso tú entiendas que gordo es malo u ofensivo eso es tuyo, yo no tendría por qué dejar de decir que soy gorda, porque lo soy, es como cualquier adjetivo calificativo, es como decir soy blanca o soy morena, soy china, soy lacia. Para mí, mi cuerpo es eso, mi cuerpo es grande, es gordo y es muy bello y funcional, me gusta mucho, como todos creo que hay cosas que me gustaría cambiar e ir modificando, pero mi cuerpo es grande y gordo.

¿Enfrentas algún reto en la danza desde tu cuerpo?

Sí, por ejemplo, los vestuarios, o sea, es que insisto de repente ahorita para las de danza árabe tengo que cambiar mis brasieres que son bordados y por supuesto no encuentro, lo voy a tener que mandar a hacer, ya hechos no encuentro; el reto de encontrar ropa dancística de mi talla que me ajuste, que me haga sentir cómoda, que no se me estén saliendo las carnes por todos lados. Y sí también hay una parte donde sentí el peso como un gran peso en mis rodillas, esa es una de las partes que sí un reto ahorita para mí, porque tengo que fortalecer más mis rodillas porque están cargando más peso.

¿De qué manera han impactado estos retos que me acabas de mencionar en tu vida?

Bueno de entrada no he podido salir a bailar con mi compañía de danza árabe desde hace casi 1 año, porque no me he hecho de mis los vestuarios, entonces ellas en la última función si ya me reclamaron que ¿qué onda? que hacía falta yo, porque de por sí ahorita somos pocas, todavía yo siento que no hemos podido como retomar lo que fuimos antes de la pandemia , me ha costado mucho trabajo; entonces sí me dijeron “ay miss ya por favor” y yo de, sí está bien entonces pues de entrada no puedo salir, yo espero que para el evento de julio que tenemos programado ya esté yo con ellas y la segunda el dolor, o sea, el dolor de la rodilla sí ha sido un tema porque ya hay cosas que no me está dejando hacer el peso en este momento, entonces he tenido que incluir algunos ejercicios en mi rutina para poder fortalecer las rodillas.

¿Cuál debe ser el rol de la mujer gorda en la danza?

El rol que cualquiera mujer pudiera tener en la danza, ni más ni menos, el mismo, el mismo, o sea, existir.

¿Qué te llamó la atención de la convocatoria que decidiste participar?

Hablar de los cuerpos gordos en la danza, o sea, eso es algo que no se habla y que dentro de este body positive no tenemos también espacio, porque insisto ahorita como que la corriente solo es para las fashionistas, pero no nada más somos fashionistas, somos bailarinas, somos deportistas gordas.

¿Hay algo más que te gustaría agregar?

Yo quiero agregar que las infancias en la danza son muy importantes, es mucho más importante de lo que a veces podemos alcanzar a ver, y la forma de educar a estas nuevas generaciones de bailarinas va a ser el parteaguas, insisto, para las nuevas generaciones de ejecutantes; y es muy importante cuidar la autoestima de estas niñas y de estas niñas gordas para que sean ejecutantes y tengan derecho a ser ejecutantes tratadas con dignidad. Qué no seamos como ¡ah mira! no recuerdo en este momento si vi Beyonce fue la que sacó unas bailarinas plus size, hace poco en uno de sus conciertos y eso fue casi casi una noticia, o sea, no tendríamos por qué ser una noticia, el frijol en el arroz, deberíamos de ser como cualquier otra bailarina que se presenta en un show para un artista.

¿Dónde está tu academia? ¿cómo se llama? Justo para saber dónde están estos espacios seguros para los cuerpos grandes

Se llama “Body dance factory” estamos muy cerca del metro Villa de Cortés en la calle Benito Juárez, en la CDMX, de hecho está la página de “Body dance factory” exactamente es un espacio seguro, todos mis maestros porque no soy yo la que ejecuta todo, sería imposible, pero me he comprometido a que además las personas que colaboraron en mi estudio sean este tipo de maestros, cualquiera que sea la danza que enseñe, ahorita por ejemplo, tengo una chica que da k-pop que es la onda, está muy jovencita. Los maestros de salsa y bachata que de hecho ellos dos, no son el estereotipo de los bailarines de salsa y bachata, que ahorita las mujeres de ese estilo son súper así super delgaditas y voluptuosa, y esta chica nada que ver y son pareja y han traído premios importantes. Tengo obviamente la maestra de danza árabe y jazz que es tu servidora, un maestro de teatro musical y cantó que me encanta, porque lo mismo tiene a chavitas como de 17-18 años y tiene unos señores que aman y se apasionan por cantar y se ve que no lo pudieron ejercer de jóvenes y ya son unos señores como de 50 años, entonces me encargo también de que la gente que colabora conmigo tenga como la misma esta idea de que el arte y la danza es para todos. Ahorita me acordé de una maestra de ballet que me trató de la chingada con Emma Pulido por mis dimensiones y en ese momento no tuve como como la fuerza, era una chamaca de 16 años, de decirle vete al cuerno, vete al carajo o sea yo estoy aquí porque es una formación integral, quiero tomar danza, quiero tomar ballet, quiero tomar contemporáneo, quiero porque es integral y me trató mal fue cuando yo dejé de ir yo ya lleva un año yendo, eso para mí fue muy feo lo comenté con Emma porque ella en ese momento sí estaba, no sé ahora, pero al pendiente como de sus clases y me cambio de horario con otra maestra que era un amor, era una cosa maravillosa pero ya había tocado la fibra que no debería de haber tocado, entonces bueno volviendo al tema mi espacio está ahí y pues abierto para quien guste, siempre estaremos ahí.

 

    

Lucero, 33 años.

 



¿Qué danza practicas o practicaste?

Yo practiqué durante mi infancia ballet y a partir de los 14 años ya nada más me dediqué a jazz y ya más recientemente ya de adulto practiqué danza contemporánea.

¿De qué dependería que regresaras a practicar ballet o jazz? ¿por qué fue que las dejaste?

Realmente la dejé por cuestiones laborales porque yo soy médico, por pandemia, por situaciones de pandemia ahorita lo he tenido que posponer en 2021 por la situación de COVID y ahorita este año lo solté porque mi papá también volvió a enfermar de COVID, de hecho yo también enfermé, mamá enfermó y ahorita no se me ha dado la oportunidad de volver a regresar a mis clases.

¿Existe un tipo de cuerpo específico para estas danzas?

Mmm, podría decirse que sí, sobre todo con el ballet es una disciplina que desafortunadamente por la demanda la carga física que conlleva, y ahorita como médico también lo puedo decir, creo que específicamente hablando del ballet puede ser hasta un poquito peligroso hacer ballet sobre todo si te dedicas a ejercer en puntas, puede ser un poquito nocivo para la salud obviamente digo generalmente los cuerpos de las bailarinas de ballet tienden a ser mucho muy, muy, muy delgados precisamente por esto, porque el objetivo al final de cuentas en las chicas de entre más o menos los 10-12 años que ya pueden empezar a practicar puntas pues es justamente subir a ellas y obviamente pues el peso creo que sí es algo que puede contribuir mucho para que tu profesora te autorice o no entraba a las puntas; de ahí en fuera creo que finalmente cualquier cuerpo sobre todo hablando de contemporáneo, el jazz creo que actualmente puede bailar, puede hacerlo y puede hacerlo con una técnica precisa y bien hecha , el tener un tipo de cuerpo en general, no afecta a lo que se podría decir, por ejemplo la fuerza o la elasticidad de alguien

 ¿Porque puede llegar a ser nocivo para la salud?

El tema del peso con las puntas es un tema ortopédico, a nivel ortopédico los huesos sobre todo de las niñas que van creciendo, y esto es en general para todos, los huesos tienden a formarse y a crecer en base a algo que son la ley de la física de las palancas y las poleas, por lo tanto de ahí que, por ejemplo el pie plano o el pie cavo y todo eso, con tantita modificación que tú tengas al momento de pisar, eso por ende modificar todo el eje de todo lo que va en continuidad por lo tanto, por ejemplo, si tú tienes una mala pisada o metes el pie, al momento tú vas a modificar no solamente tu pie vas a modificar por ascendente las rodillas, tu cadera y tu columna, evidentemente la posición en puntas no es una posición natural entonces es una posición que cargas todo el peso pues prácticamente en las falanges de los pies y obviamente la mayor carga del pie también se va hacia los hacia los metatarsianos, entonces alguien con mucho peso ahí puede generar desde por ejemplo una fractura, más facilidad esguinces, más facilidad de luxaciones, porque no es una postura natural entonces obviamente eso sí podría generar una mayor problema en ese tipo y obviamente el desgaste articular que tiene el hueso y la propia articulación, tanto de las rodillas de los pies pues es alto entonces, eso sí es la parte como que puede perjudicar un poquito más.

¿Cómo definirías la danza?

Yo creo que es prácticamente construir arte a través de tus movimientos, es construcción de tus emociones, de tu interpretación, inclusive de aunque sean piezas melódicas que ya se conozcan y que ya obviamente a lo mejor ya son parte de la cultura colectiva del día a día, creo que cada una de nosotras al momento de plasmarlas en pasos en alguna rutina, es impregnarles un poquito de nosotros para transmitirle algo a la audiencia.

¿Qué significa la danza en tu vida?

Para mí, la danza ha sido como una liberación, durante toda mi vida, digo de chica me encantaba la danza por cuestiones a lo mejor al principio recreativas nunca fue mi meta ser una bailarina profesional puesto que me dedique a la medicina; pero cuando estudié medicina me di cuenta, en ese a ese punto de mi vida de la de la necesidad de bailar ya para mí y en cuanto yo terminé la carrera de medicina inmediatamente busqué retomar la danza porque desafortunadamente hablando de otros temas, la medicina es una es una carrera con mucha carga emocional, física, este genera muchas emociones a veces negativas; entonces, me sentía me sentía muy mal emocionalmente y físicamente cuando terminé la carrera de medicina y el poder retomar la danza fue liberarme de muchas cosas, de poder soltar, de poder sentirme ya más completa, o sea, a pesar de que ya había logrado una meta muy importante en mi vida el poder conjuntarlo con la danza es lo que ahorita me hace sentir plena tanto laboralmente, como persona.



¿De dónde viene esa necesidad de bailar?

Me gusta mucho expresarme en el escenario, creo que sí es  un momento en el que puedes decir más de lo que a veces dices con palabras y que  la danza también es interpretación y a mí también me gusta mucho el teatro y ese tipo de artes escénicas, el poder decir otras cosas aparte de lo que tú eres y dices todos los días, creo que es muy bonito ¿no? interpretar un papel, interpretar algo que tengas que interpretar en el escenario con la melodía que estás interpretando, creo que es liberador, creo que sí te permite explorar inclusive otras emociones a lo mejor con las que no estás muy familiarizado o con las que no convives diario;  ayuda mucho a que a que te explores a ti misma y que te conozcas un poquito más.

¿En general cómo debe ser el cuerpo ideal para la danza?

Actualmente yo creo, o sea, en estándares de calidad, bueno estándares generales de lo que piensan la mayoría de la gente, pues se piensa que debe ser un cuerpo delgado; y pues un cuerpo,  yo me atrevería a decir fuerte y elástico son las dos características principales de la de la danza, y actualmente con mi práctica y con lo que afortunadamente yo he aprendido, que tengo una maestra o he tenido la fortuna de conocer profesores que jamás me han hecho sentir menos por ser a lo mejor una persona obesa, o por ser una persona mayor, porque realmente al principio cuando retomé la danza no había un grupo para adultos, yo era la más grande de mi grupo y de hecho participé en competencias con muchachas mucho más chicas que yo y yo le agradezco a mis profesores de danza que jamás me vieron como un elemento débil, pero que siempre me fomentaron a que independientemente de mi peso mis circunstancias, se me exigió igual que todas, se me pidió generar la misma fuerza, la misma las elasticidad y obviamente a mi ritmo lo logré, entonces creo que un cuerpo fuerte y un cuerpo elástico creo que es en general lo que se necesita para poder bailar.

¿Y por qué crees que para la mayoría de la gente lo primero que venga a su mente es un cuerpo delgado?

Porque finalmente estamos como muy familiarizados a lo que se ve regularmente en la televisión, eso sí lo he sabido porque también mis maestros sí se dedicaban a la parte como más profesional y todo eso y sus experiencias, desafortunadamente el medio artístico tiende mucho a irse hacia la parte más física entonces cuando una persona se quiere dedicar profesionalmente a la danza, la imagen que proyecta físicamente a veces va más allá de las aptitudes físicas, por ejemplo, mi maestro de danza contemporánea tiene una técnica impresionante es una persona que baila muy bonito, pero es muy chaparrito entonces él nos platicaba que muchas veces para cuestiones de audiciones y cuestiones así, el ser muy chaparrito, o el ser muy flaquito, o el ser muy gordito, tiende mucho a impedir que consigas buenos trabajos, desafortunadamente pues a nivel ya si quieres triunfar por así decir, como en la televisión, o en una audición, o en una obra de teatro, o cosas así, si tú no cumples con un perfil establecido que tiene que ver desde tu cuerpo hasta tu cara, va a ser muy difícil que tú puedas triunfar como bailarina en la danza o que puedas cumplir con conseguir un trabajo.

¿Qué retos enfrentan las mujeres que no tienen el cuerpo hegemónico para la danza?

Creo que con las mujeres todavía aparte de todo nos enfrentamos al tema del sexismo, porque  de por sí es este físico que debe de tener la mujer de ser muy delgada, de todo esto y aparte también la altura y muchas otras situaciones que se piden y que muchas veces también muchos directores de compañía, por experiencias que nos han contado, pues también si no entras en un tema como de acoso, como de situaciones desagradables en cuanto a violencia sexual para la mujer, es muy difícil que te den un puesto, o que te den un papel, o que más bien que te permitan continuar.

¿Cómo definirías tu cuerpo?

¿cómo definiría mi cuerpo? Pues actualmente sí es un cuerpo obeso, es un cuerpo que a pesar de muchas situaciones, a pesar de que se podría decir que hemos intentado recuperar un poquito la línea no lo hemos logrado conseguir por situaciones, más emocionales que físicas, pero es un cuerpo útil, es un cuerpo que me da muchas satisfacciones arriba del escenario,  es un cuerpo fuerte, es un cuerpo elástico y que al principio me costó mucho trabajo que se la creyera justo también por eso, porque yo llegué a la danza nuevamente a mis 25 años ya grande y no creía en él, en ese punto de mi vida yo no creía que nuevamente iba yo a ser capaz de bailar le tenía le tenía yo mucho, mucho repudio en ese momento de mi vida mi cuerpo, y yo misma  no me sentía capaz de lograr algo, sin embargo, vuelvo a lo mismo, caí con la suerte de tener una profesora que siempre creyó en mí, que mis profesores siempre creyeron en mí y que eso me permitió poder volver a creer en mi cuerpo y a creer que puedo construir algo hermoso con él, independientemente de mi talla, independientemente de lo que me ponga.

¿Por qué el repudio a tu cuerpo?

Porque precisamente no me sentía yo cómoda, nunca he sido una persona realmente muy delgada, no soy el prototípico cuerpo, ni siquiera pequeña, de pequeña tuve curvas, o sea, bastante senos, bastantes glúteos, pero subí mucho de peso durante mi carrera, subí muchísimo de peso y pues realmente hasta en cuestión salud yo sé que no es correcto, no es bueno para mí, pero no me sentía bien, no me sentía bien en ese momento con lo que yo veía en el espejo, me sentía muy mal.

¿Enfrentaste algún reto en la danza con relación a tu cuerpo?

Sí, justo eso, al principio el regresar a bailar, creo que todos son como etiquetas mentales que una se pone, porque el regresar con la etiqueta de la gorda, la grande, la vieja, me hacía como no avanzar y efectivamente, no podía yo lograr más elasticidad, me sentía yo muy torpe, me sentía yo muy lenta y  no, no me sentía cómoda con lo que veía al espejo, yo veía mis vídeos de cuando yo era pequeña bailando y no me gustaba lo que veía, no me gustaba lo que veía y entonces en varias ocasiones mi profesora nos decía es que el que tú estés gordo, chiquito, alto, niño o niña, porque recibe a todo tipo de gente, a mí no me interesa yo lo que quiero es que tú te fortalezcas y que tú puedas hacer los pasos y aparte de todo que los hagas bien sin lesionarte, sin que te genere un problema, entonces, a mí no me interesa. Ella con esa esas frases que nos decía como la típica de “el no puedo aquí no existe” no tienes pretexto, no porque está gorda no lo va a hacer, o no lo va a poder hacer, a mí no me interesa y al igual que ellos a su debido tiempo te tiene que salir y así fue como te va cambiando el chip. También tuve la grandiosa gracia de tener compañeras muy buenas, chicas que repito aunque eran más jóvenes que yo, afortunadamente enfatizaron mucho conmigo y se formó un grupo muy bonito, muy empático y que nos apoyábamos todas, a veces este me gusta mucho el enfoque que da mi profesora porque cuando bailamos le da prioridad a las aptitudes de cada una, porque cada una tiene cuerpos diferentes  y ella veía las habilidades de, ah pues ella tiene una mejor espalda, ella tiene mejor Split, ella tiene mejor fuerza en las piernas, entonces a veces sus coreografías tienen éxito en competencias porque aprovecha esas herramientas de cada una y las sabe utilizar en un ensamble, entonces la verdad es que la profesora afortunadamente, eso también le ha valido que sí la academia, gracias a Dios, tiene un buen posicionamiento en concursos y cosas así, porque se enfoca mucho en eso, pero eso es gracias también yo creo que al ambiente que se genera.

¿Qué se necesita para cambiar esos esquemas en la danza de estos estereotipos de cuerpo?

Yo creo que eso, o sea, empezar a mostrarle a más personas que sí se puede, que puedes bailar, que puedes hacer cosas muy padres teniendo el cuerpo que tengas. Yo vivo relativamente lejos de la academia donde normalmente tomó clases, y por aquí por mi domicilio de alguna manera por comodidad, he tratado de buscar alguna academia que me quede cerca y he ido a varias clases muestra y cuando llego muchos maestros, así como que me ven, y de hecho ahí es donde entra como ese tema de la imagen que se genera una persona sobre ti, por verte únicamente físicamente y yo lo he notado, he notado que varios profesores que he llego yo a tomar una clase de muestra, me subestiman, como que creen que no voy a dar una, como que lo veo porque así como de, “Ah sí va a entrar y a ponte ya está atrás y lo que pueda hacer” (utiliza tono despectivo) y lo que puedas hacer y no te no te preocupes, o sea como que subestiman mucho, aunque yo les digo oye, yo ya he practicado danza, oye yo ya tengo un poco de experiencia no soy tan amateur y muchas veces ellos simplemente me venden entrar, me ven con mi peso y se nota no por la forma en como te miran, por la forma en como se expresan al momento de hablarte, que creen que no vas a poder y me ha tocado dos, tres veces que profesores al terminar la clase se acercan y me dicen oye, este dónde has estudiado danza, oye me impresiona muchísimo lo que acabas de hacer, oye no te interesa quedarte en el grupo, me han ofrecido gracia de Dios, en otros lugares pero igual desafortunadamente por el tipo de expresiones que a veces yo voy al principio no me quedo, termino no quedándome porque sí veo que no son personas que vayan a congeniar con esa dinámica que yo afortunadamente caí en la danza, inclusive las mismas compañeras te voltean a ver, y me ha tocado ver chavas que, a ver ahora en split y abro el split y hasta voltean porque no se la creen que una persona a lo mejor obesa como yo te pueda hacer ese tipo de ejercicios, entonces sí creo que es como ir cambiando ese chip, de que sí se puede, de demostrarle a la gente, que la gente aunque esté con sobrepeso ,que esté con obesidad como es mi caso que sí podemos bailar, que sí podemos ejecutar una buena rutina y que sí podemos tener técnica, que sí podemos tener todas las herramientas, pero aquí también aquí hay una contraparte que es justo eso, encontrar maestros o encontrar gente que se dedica a la danza, que tenga esa apertura de querer trabajar con uno, de no de no boletinarte, de no decir “ay pobrecito no va a poder”  o sea de que sí se puede y de que no importa si pesas 50, o pesas 80, o pesas 90, como en mi caso, pero que lo puedes hacer igual que la que 50.

¿Cuál debe ser el rol de la mujer gorda en la danza?

Yo creo que ser valiente y apegarse, ser valiente y demostrarse a sí misma, no a los demás de que sí se puede, yo creo que la mujer gorda justo tiene que tiene que creérsela, que puede ser bailarina, que puede bailar, que puede presentarse en un escenario, que puede bailar frente a un teatro, que también hemos tenido la oportunidad y de que le puedas brindar un espectáculo a la gente y que vea la gente de que sí se puede, o sea, que cuando tú vas y te presentas en un teatro y te ven ejecutar una buena danza digan mira, lo puede hacer, y que se normalice un poquito más ese tema, repito obviamente sí entiendo que la obesidad es un tema de salud pública lo entiendo, y sé que a conlleva problemas para uno mismo, pero sí normalizar que la danza puede ser para todo tipo de cuerpos y que obviamente todas tienen esa actitud de que creo que la danza es esfuerzo y dedicación para que puedas ejecutar una buena danza.

¿Qué fue lo que te llamó la atención de la convocatoria que decidiste participar?

Justo eso, te vi en dos lugares, bueno la convocatoria,  a nivel este Facebook me llamó la atención que obviamente como que había muy poca demanda, muy poca gente vi que comentara entonces eso, dije bueno si yo tengo la oportunidad de compartir un poquito lo que yo he vivido pues creo que de algo a alguien le ha debe servir, para que precisamente motivar a más gente a que a que sí ,que sí luche por hacer su baile, aprender y hacer algo padre, porque muchas veces uno cree que por estar gordito, ay nomás vas a ir a medio mover las caderas y ya, y no, o sea, sí puedes llegar a tener un buen nivel y aspirar a algo muy bonito. Por el otro lado también, una de las tantas profesoras con las que he tenido la ventaja de tener clases y que precisamente no me han este hecho sentir menos por mi peso, replicó tu información y obviamente para mí el tener la confianza de que una de mis maestras que yo sé que está preparada, que yo sé que es una gran profesora, compartir esa información me hizo sentir segura, dije ah ok, esto es serio, o sea, esto es algo que sí va en serio entonces por eso también me animé a participar.



¿Dónde es esa academia?

Sí, claro mira, las dos academias están aquí en Coacalco de Berriozábal, el jazz y danza contemporánea las estudió en una academia que se llama Corella Dance Studio y lo que es ballet y ya de grande también de adulto, no lo practiqué mucho tiempo pero sí lo practiqué, es este en una academia, que de hecho por ella fue la que la por la que vi tu publicación, se llama “Catarina Maximova” , en esta, la maestra es egresada del INBA, entrena chicas para nivel realmente profesional, para niñas chiquitas, desde pequeñitas precisamente para las audiciones y las entrena muy bien y por ejemplo en Corella, es un es un jazz más comercial, más como de entretenimiento se podría decir así, porque entran chicas o chicos desde cero, no saben nada pero que la profesora nos ha dividido por grupos, y que eventualmente tuve la oportunidad de pertenecer un tiempo al grupo como un poquito más avanzado de ellas, a pesar de mi edad, a pesar de mi peso y repito tuve la oportunidad de ir a competir , en el caso de Corella Jazz, hace la profesora presentaciones en teatros para familiares y todo eso a fin de año, ella siempre decía, el pararte en un escenario, así nada más te vayan a ver todos los familiares de todos, el poderte parar en un escenario, el que puedas ver las luces, el que vivas esa experiencia tras bambalinas,  para las niñas de 3 añitos, hasta nosotras las grandes, hasta el grupo de mamás al que ahorita  ya pertenezco, porque ya estamos más grandes;  nos dice te da una seguridad en ti misma que muy pocas experiencias en la vida te van a dar, y es muy bonito de verdad, es muy bonito te sientes muy fuerte, te sientes bonita, te sientes la más poderosa del reino cuando te paras en el escenario y le bailas aunque sea a todos los papás y familiares y conocidos, de los que estamos ahí en la academia, es muy bonito escuchar a la gente cuando te bajas del escenario, en mi caso como soy la doctora de esa zona y mucha gente me conoce mucha gente son mis pacientes y bajar del escenario y, doctora qué bonito bailó, doctora me impresiona muchísimo lo que puede hacer, doctora usted es un ejemplo para mí, doctora yo quisiera hacer lo que usted hace,  y eso ¿no? la apariencia a veces que yo te doy, o que tú me ves en la calle caminando, de una mujer gordita pues no te hace pensar que me puedo parar en un escenario y bailar ¿no? entonces me gusta mucho ese recibimiento que tiene la gente, digo y no específicamente por eso, muchas mamás que son mis pacientes, que yo atiendo sus niños, dicen ay doc me gustaría meterme, pues métase a la clase con nosotras, inténtelo y es bonito, es bonito ver que gente que a veces sí ha habido personas que se convencen, y deciden entrar a la danza por ver ese tipo de ejemplos. Es muy bonito.

¿Hay algo más que te gustaría agregar?

Pues en general yo creo que eso no, y a veces creo que el peso puede significar un obstáculo mental propio, por ejemplo, yo he visto llegar muchas chicas a ensayos de 15 años, con mi maestra de jazz y llegan muy cohibidas, sintiéndose muy pequeñitas y las ves porque se paran en la parte de atrás del salón y obviamente ven a los que ya tienen un poquito más de experiencia, y te dicen es que yo jamás voy a poder hacer eso y no, la realidad es que yo he visto niñas que entraron por sus 15 años a bailar, simplemente porque tenían que ensayar una coreografía de 15 años y yo he visto chicas que se enamoran de esto, que se enamoran de la danza y que pueden lograr cosas muy bonitas y lo he visto de todas las tallas y medidas, desde chicas muy gorditas, desde muy chiquitas, eso me impresiona mucho verlas, al principio de cuando entraban a la primer clase chiquitas, escondiéndose, poniéndose ropas muy holgadas para que no se vean y ya después de ir agarrando  mucha confianza en sí mismas, en ver que si se puede, en ver que vas avanzando y todo eso, verlas en una competencia; es algo que más bien yo creo,  repito, es algo más bien mental con lo que una tiene que lidiar, para que puedas fluir y para que te puedas sentir, dice mi última maestra de contemporáneo, nos dice que, te tienes que parar y te tienes que ver poderoso, te tienes que ver asombroso, yo quiero que tú me proyectes a la gente que eres el mejor; entonces yo creo que esa esa mentalidad es la que deberíamos de tener todos cuando vamos a una clase de danza, que vas a hacer el mejor, a sentirte bello, a sentirte poderoso, para que justo puedas transmitirle algo al que te va a ver.