lunes, 29 de mayo de 2023

INTRODUCCIÓN

Existe una tendencia de segregación y no de integración de las expresiones corporales dentro de los sistemas formales, que parece ser una constante desde los orígenes históricos. En la antigua Atenas, se lograron reconocer las fuerzas y poderes intrínsecos de lo femenino permitiendo espacios para su expresión, empero, sólo dentro de contextos y rituales precisos, fuera de la vida formal. En este camino de la nula aceptación y la no integración, se siembran territorios de represión, confrontación, agresión, imposición, subordinación y exclusión, aspectos completamente característicos de nuestras sociedades actuales (Barnsley, 2008)

El arte desde una mirada feminista, alejándonos de aquel arte estético y perfecto, crea caminos y formas de rebeldía al sistema de opresión, que puede invitar a reflexionar nuestras vivencias desde nuestro cuerpo, se requiere de fortalecer el arte que nos lleve a la liberación, que cree redes de apoyo y no espacios violentos donde se silencien la diversidad, el goce y las subjetividades. Tomar el arte como punto de encuentro y reencuentro con otrxs y nosotrxs mismxs porque también es nuestro derecho. Rompiendo con estereotipos de belleza y mandatos de género, como un quehacer político y como una resistencia de nuestros cuerpos, haciendo presencia en la agenda cultural, de la cual las mujeres gordas históricamente hemos sido vetadas. Rocío De la Villa (2013) menciona que la incorporación de la crítica desde la perspectiva de género debe facilitar la distinción entre el refinamiento formal y el fetichismo, la objetualización en el que las representaciones de las mujeres en el arte han sido inscritas a lo largo de la historia; por ello la danza no debe estar exenta de esta perspectiva ya que se podría reconocer la estética y la belleza de esta disciplina, en todo tipo de cuerpo alejándonos de los cánones de belleza patriarcales.

“Visibilizar otras corporalidades “no sufrientes” “no infantilizadas” “no victimizadas”, y reivindicando políticamente cuerpos violentados silenciados por estados, gobiernos y sociedades jerarquizadas y sus fuerzas opresivas, conllevan indefectiblemente disrupciones, incomodidades y

transformaciones.” Ravanal (et. al, 2022, p.15)

 

Por lo anterior, es que nace esta memoria, en el Diplomado de Arte y Género de la Facultad de Arte y Diseño de la UNAM, como sustento de su existencia, resistencia y lucha, de las mujeres gordas que históricamente hemos creado danza pero que se nos ha silenciado sistemáticamente, por no entrar en el molde.  

💜A todas las que han creído y confiado en mi, compartiéndome parte de su historia y vivencias, millones de gracias. 

💜A quienes se irán sumando, será un placer escucharles.

💜A aquellxs que pasean por aquí, la invitación es a leer las historias con compasión, empatía, pero sobre todo con mucho respeto.


FUENTES

Barnsley,J. (2008) El cuerpo como territorio de la rebeldía. UNEARTE

De La Villa, R. (2013) Crítica de arte desde la perspectiva de género. Investigaciones Feministas. Universidad Autónoma de Madrid. 

Ravanal, E., De los Santos,M. y De Pablo, P. (2022) Memorias en Rebeldía y Sanación. Mundana Revista de Terapia Feminista. 3. 8-25.


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