¿Qué danza practicas o practicaste?
Danza regional, muchos años yo creo que
te diría más de 20 años.
¿Actualmente la practicas?
No actualmente no, y creo que uno de los
temas por lo cual no la he practicado es por mi peso (se ríe a carcajadas) es
más que nada desconfianza, no porque no pueda hacerlo sino porque me sentiría,
siento que me sentiría criticada u observada, es algo que me gusta mucho y es
un pasatiempo para mí por muchos, muchos años, pero actualmente no. Siempre he
tenido la cosquillita de regresar porque hay grupos para adultos de más de 20,
más de 30, más de 40, siempre he estado involucrada, me gusta buscar donde dan
clases y todo, pero no desconfianza sino por inseguridad mía, no he regresado a
practicarlo.
¿Hace cuánto tiempo la dejaste?
Aproximadamente tengo como 20 años que
la dejé, la he practicado en casa viendo vídeos, escuchando música, pero ya
tomar una clase personalmente no lo he hecho ya.
¿Qué te llevó a alejarte hace 20 años de la danza?
El sobrepeso curiosamente, yo siempre he
sido gordita, siempre he tenido sobrepeso y yo empecé bailando niña, o sea,
tenía como 9 años empecé en el grupo de daza regional de la primaria, donde se
hizo una convocatoria, todos los niños que queríamos entrar en el chisme fuimos
y descubrí que era algo que me gustaba, me gustaba la música, me gustaba las
coreografías, me gustaba presentarme ante un teatro, porque después de este
grupo que estaba patrocinado por Julio Alemán, que era un actor, él nos
patrocinaba, entonces él nos conseguía muchas presentaciones en diferentes
lados. Pero yo siempre fui gordita y realmente yo nunca tuve un problema o
sentirme mal, hasta que llegué a la secundaria, porque en el grupo de danza de
la primaria pues había muchas niñas gorditas y había niños gorditos, entonces
cómo entraron de todo pues era como un pasatiempo, era ejercicio, pues yo me
iba solita porque pues antes no había ese tema de inseguridad entonces yo me
iba y regresaba, me mandan a una presentación y me iba yo sola con mis trajes y
regresaba, y así fue la primaria; pero en la secundaria ya como que los niños
se empiezan a fijar más, y resulta que prestaban y no me quedaban, o sea me
quedaban apretados y en alguna ocasión descocí uno, porque pues en la danza te
mueves mucho con los trajes, entonces mi mamá me dijo te voy a hacer uno, gastó
dinero y me lo hizo, y me empecé a dar cuenta que el problema de los trajes en
la danza regional era muy severo, yo no tenía, yo en mi cabeza no me fijaba
tanto en eso hasta que lo empecé a ver en mis compañeras que eran unos huesitos
¿no? entonces yo era la gordita del grupo ya en la secundaria, o sea yo era ya
la gordita y ahí empezó mi inseguridad y pues empezaron muchas cosas en mí,
hasta que yo caí en ese en ese aspecto de que no tenía exactamente el cuerpo de
mis compañeras y yo era la única con sobrepeso que bailaba.
¿De qué dependería que regresaras a practicarla?
No sé, el tiempo, porque normalmente las
clases son en fines de semana y tengo el tiempo, no te ponen un límite de edad
porque de hecho para estar en un grupo te piden talla y peso y pues no,
actualmente me siento insegura con mi cuerpo, me siento observada eso es lo
principal o sea, psicológicamente o dilo como quieras, pero siento que las
miradas se clavan en mí, y que piensen, una persona como tú, porque yo tengo 42 años, una persona como tú
de 42 años con ese sobrepeso que tienes, que más o menos anda como más de 30 kg
de lo que debería pesar, me siento observada, me siento calificada entonces a
veces es donde entra mi inseguridad en decir por el sobrepeso, ya que baje de
peso lo hago y resulta que no es tan fácil.
Cuando me dices, me siento observada y calificada, pienso en que una bailarina en un escenario se observa, para eso se sube ¿cuál es la diferencia entre esa observación natural hacia una bailar al a sentirte esa observada?
Yo intenté hace como 6 años, dije bueno
me voy a poner en forma, entonces los maestros te observan por tu técnica, qué
tipo de técnica, si tienes los pies chuecos, que si tienes apertura de piernas,
que si tienes un buen manejo de tus brazos, ese tipo de cosas si las ves en los
maestros, me refiero a los compañeros cuando vas a practicar y llegas, normalmente
las vistas son así de... hace expresión de asombro, o sea en cuanto llegas
llamas la atención y vas caminando y te van siguiendo, eso es lo que a mí me
incomoda, el maestro a final de cuentas a veces lo percibes en el sentido de
que estás practicando, estás mejorando, estás ensayando, pero nunca vas a
llegar a un cuadro principal como para bailar, porque no tienes la imagen o la
vista para que seas una bailarina principal, a veces eso pasa. Entonces cuando
yo intenté regresar por gusto, yo decía no o sea, yo no me voy a parar enfrente
de un escenario, o sea, me siento mal, no voy a lucir entonces yo no me voy a
poner enfrente como antes lo hacía, voy a hacer nada más por gusto practicar
algo que a mí me hace sentir bien, pero lo que me hizo desistir fueron las
miradas de los compañeros, pues una fue porque había gente más o menos de mi
edad, digo más chicos pero pues éramos adultos, pero la mayoría de ellos eran
delgados, o sea, al menos se veían en su peo y a veces yo no podía hacer los
movimientos que ellos hacían porque obviamente pues no estaba en forma, no
había practicado, y entonces ahí es donde caí yo en la cuenta, que me sentí
juzgada, de que no puedo hacer las mismas cosas, a veces me decían, sabes qué
tú espérate no intentes eso, porque a lo
mejor era un faldeo y requería un arco muy pronunciado y pues ya no podía
hacerlo, porque a lo mejor ya no tengo la misma flexibilidad, a lo mejor con
práctica la podía retomar, digo si fui bailarina casi 20 años algo se te queda,
de hecho la flexibilidad aunque tenga mi sobrepeso la sigo teniendo, o sea,
sigo pudiéndome abrir de piernas, a pesar de como estoy sigo teniendo
flexibilidad, pero lo que me pasaba es que a veces el maestro me decía, te está
costando mucho trabajo mejor déjalo así. Yo decía bueno, pero lo voy a
intentar, y acababa yo sola aislada del grupo, entonces ahí es donde yo no
sabría reconocer si porque soy la gorda, porque soy la más grande, no lo sabía,
pero eso me hizo sentir mal. Entonces, si regreso voy a regresar delgada (se ríe)
y pues no he regresado.
¿A qué nivel practicaste la danza?
Semi profesional, a pesar del sobrepeso
que yo tenía yo bailé en grupos donde podíamos salir en televisión, yo viajaba
mucho, a veces me pagaban a veces no, a veces bailaba para restaurantes en
Polanco que tienen shows, pero pues siempre andaba sufriendo con el vestuario
que me iban a prestar, porque pues yo tenía mis trajes y hasta la fecha los
tengo, pero actualmente esos trajes ya ni me quedan, pero en ese tiempo yo
podía pagar o mandar a hacer algunos. A veces, las compañías decían vamos a
bailar concheros y pues entonces las mujeres llevan un vestido largo pegado y
entonces me sentía yo como salchicha, así de ¡eeh! (lo exclama con tono de
miedo) y de si me agacho tantito voy a reventar algo, eso era lo que me
causaba, digo yo baile semiprofesional y pues estaba jovencilla, tenía 20- 22
años.
¿Existe un tipo de cuerpo específico
para esta danza?
Pues te diría que no, pero normalmente
lo que te piden es una altura específica que yo no la cumplo, normalmente te
piden de 1,60 para arriba y que peses 5 kg abajo de tu peso ideal, o sea, no es
que sea un cuerpo específico, pero es lo que te piden. La regla general midas
mínimo 1,60 y tenga 5 kg por debajo, porque te voy a decir una cosa en algún momento
de mi vida cuando yo estaba en preparatoria y empezaba yo la universidad, me
entró una desesperación por bajar de peso y yo baje muchísimo de peso, o sea,
estaba en mi peso ideal, estaba muy delgada, incluso yo me sentía incómoda,
pero con lo delgada que estaba dije, pues ya sabes una está joven, y dije me
voy a dedicar a esto me voy a dedicar profesionalmente, estaba yo en el inter
entre que seguía estudiando o me dedicaba a la danza de manera profesional ya
estudiando una carrera; se me ocurre hacer mis entrevistas, el INBA tiene la
carrera desde la preparatoria en danza, fui en ese momento y pues tenía
sobrepeso, porque no estaba 5 kg abajo de mi peso, me hicieron como una
entrevista y todo, tenía la técnica correcta, tenía pies buenos como ellos le llaman
porque no tenía pies chuecos, tenía pies buenos y pero mi altura no me ayudaba
pero me decían que podían hacer una excepción, yo mido 1,56 es decir 4 cm abajo
pero podían hacer una excepción para que me aceptarán para estudiar la carrera
de profesora, ni siquiera para ser bailarina profesional, o sea, hasta para
eso. No lo cumplí y entonces dije, bueno me espero cuando termine la
universidad, te digo baje mucho de peso, y fui a otra escuela que se llama
Nellie Campobello que es también es una escuela de danza y ahí sí me dijeron
gorda, estaba yo en mi peso ideal, estaba yo pesando 55kg y simplemente me
dijeron que no, que estaba pasada de peso, que yo tenía que pesar alrededor del
48kg, entonces que yo regresara cuando yo tuviera ese peso. Me deprimí mucho,
me sentí muy mal y entonces como que eso fue una sensación de decir, ay ya no
quiero nada, y me voy a la comida y subí de peso, pero fue algo que me dejo un
mal sabor de boca porque en ambas escuelas me dijeron que yo tenía muy buen
físico, porque aparte pues era de cabello negro, no era muy blanca, porque te piden hasta el tono de piel a
veces, entonces cumplía con algunos requisitos para dedicarme a la danza
regional, pero el peso no y eso que yo estaba en mis 55kg, si no me equivoco
por esas fechas fue la última vez que yo baile, o sea, quedé enojada,
frustrada, triste como quieras llamarlo.
¿Por qué crees que sea así?
Pues yo he pensado que, a lo mejor,
bueno yo lo pensé en algún momento y dije pues han de ser por los
entrenamientos o las o los ensayos tan agotadores, pero qué crees yo lo hacía
yo ensayaba 4 horas al día. Yo estuve en el representativo de la UNAM que ahí
fue donde tomé la decisión de, ya no sigo con esto porque necesito dedicarme a
mi carrera, yo soy química de formación, entonces la carrera me absorbía
muchísimo. Entonces yo estuve en el representativo de la UNAM, yo ensayaba 4
horas al día ¡4 horas al día! aguantaban los entrenamientos, entonces pues no
era eso, simplemente era una especie como de… yo lo tomaba como una especie de
racismo porque las chicas que eran más altas y súper delgadas, mira, hasta “tú
pásate primero”, es real, ahí fue donde dije no y muchas veces la excusa era
por los trajes, porque la escuela o el ballet te proporcionan los trajes,
entonces todas deben tener una talla 5, talla 3, talla 0, que son las tallas
que buscan y una chica como yo que era talla entre 9 y 11 pues era una obesa.
¿Crees que puedo hacer distinto?
Yo creo que a lo mejor sí, ahora ya con
la parte de inclusividad pues yo creo que sí, sí sería distinto ya muchas cosas a los niños se les está
inculcando diferente en la apertura de ser inclusivo, con personas con
discapacidad, o con algún problema, se les permite más cosas ¿no? pero ya
hablando en un área profesional yo lo veo muy diferente, la verdad es que
siempre buscan el mismo estándar, si esto ha perdurado por tantos años y no es
que por siglos yo lo veo difícil para un área profesional, que bajen ese
estándar, que bajen esa categorización.
¿Cómo definirías la danza?
¡Ay! Cómo lo más maravilloso del mundo,
como una forma de expresión, de liberación, de hablar de tu historia, para mí
la danza regional de conocer tu propia historia, lo que más te puede llevar a
conocer tu historia creo que es la música y si la conllevas con actividad que
represente esos momentos, yo la definiría, así como liberadora, como conocer
tus raíces.
¿Qué ha significado la danza en tu vida?
Mucho, yo siempre fui una niña insegura
pero curiosamente yo nunca creí que, o sea, hablando de niña, yo era muy penosa
porque yo soy hija única, entonces yo era muy penosa siempre estaba callada, o
sea, jugaba pero en un rinconcito y no hacía ruido, entonces cuando yo descubrí
en la danza la posibilidad de que voy a pararme ante mucha gente, ante luces,
maquillaje, sonreír, como que me he transformo, sinceramente es una parte
diferente a mí que descubrí, que dije no me da pena, no siento miedo, me siento
respetada, me siento liberada, me siento como yo soy, eso fue lo que pasó
cuando me dijeron va haber una presentación, me acuerdo la primera presentación
y dije, es que no, se me va a olvidar todo, no voy a poder hacer nada, pero lo
disfrutaba, lo disfrutaba mucho al grado que, por ejemplo, yo actualmente he
dado algunas conferencias y pude estar en frente de un público sin sentirme
intimidada, porque recuerdo cuando yo era niña y me veía ante un público de 100
o 200 personas, en teatro o en televisión, o ver cámaras, entonces es algo que
también me llevo a conocer mi cuerpo y respetarlo porque una crece con penas.
Yo me acuerdo que en la temporada de la preparatoria fue cuando más respeté el
cuerpo humano, porque los cambios eran muy rápidos, entonces tenía un minuto para desnudarme y
cambiarme y veías a tus compañeros desnudos en preparatoria, 14-15 años 16 y
jamás hubo morbo, o sea, fue una situación donde yo respeté el cuerpo y dije,
pues nadie me está observando y sí tengo pechos y se me está viendo una nacha,
si se me vio la bubi, si al chamaco le vi el pene o no, si está calzones, si
tiene estrías, o sea, nunca nos fijamos porque entre nosotros mismos había
alguien que nos ayudaba a cambiarnos. Y lo mismo pasé a la hora de seguir, o
sea, las chicas acabamos desnudas y pues a veces era un ayudante hombre o mujer
pero no había la observancia de estas desnuda, o sea, estás de alguna manera
vulnerable; entonces fueron cosas que yo aprendí, a aceptar el cuerpo humano
como es, a no verlo con morbo porque eres un cuerpo humano.
¿En general cómo debe ser el cuerpo
ideal para la danza?
Pues en tu peso, yo te diría que en tu
peso, un cuerpo con fuerza y con elasticidad, creo que es lo más importante
para la danza, con que tengas fuerza ,que tengas elasticidad, que estés en tu
peso, porque aunque yo tenga sobrepeso,
te digo yo lo hago en casa, me cuesta trabajo a veces porque las rodillas, que
porque la pierna, entonces yo recuerdo cuando estaba en mi peso tenía mucha
elasticidad, tenía fuerza para levantar cosas, sí, generalmente que estés en un
peso en un peso considerado normal.
¿Qué retos se enfrentan las mujeres que no tienen el cuerpo ideal?
Un tipo de discriminación, de
calificativos a veces no muy amables, te digo desde la parte de la ropa, que a
lo mejor te ponen una ropa que se ve fabulosa en una chica pero a la mera ahora
cuando tú te la pones te ves fatal, pero pues es el traje que le dieron a la
chica delgada, ahora estoy hablando de danza, pero yo también practiqué salsa,
o sea, yo bailaba salsa en línea y pues,
yo ya tenía más sobrepeso y también, o sea, la ropa la iban a escoger las
chicas delgadas y a la hora que te lo ponían pues nada más el vestido se te
trepa hasta acá (hace el gesto con las manos indicando aproximadamente la
cintura) y tenías que andar cosiendo porque si no se te veían hasta las bubis
en una vuelta, entonces hay mucha
discriminación para las mujeres que no estamos delgadas, porque hay muchas, hay
muchas chicas que están en el peso y que les gusta sobre las que estamos con
ese sobrepeso, entonces la oferta es amplia, un profesor siempre va a escoger
por las chicas delgadas.
¿Cómo definirías tu cuerpo?
Ay, ¿cómo lo definiría? con plieguecitos
(risas), gordita, ¿cómo le podemos decir? frondoso en carnes (más risas)
Creo que ya me has compartido cuáles son
algunos de los retos que has tenido en la danza con respecto a tu corporalidad,
pero no sé si hay alguno que no me hayas compartido.
En general no, digo la estatura fue
otro, pero como fue semi profesional no tuve estos problemas, pero ya hablando
cuando intenté ya ingresar de manera profesional sí, mi altura no me ayudaba,
aunque fuera muy buena no llegaba yo a la altura. Ahora te pongo el otro caso,
durante mis procesos de selección para decidir si me quedaba o no, pues van
chicas de todo y también llegué a ver chicas guapísimas, 1,65 con cuerpos
perfectos, nada de estrías, nada de nada, porque aparte te revista hasta… te
hacen casi casi un papanicolaou ¿no? pero estas chicas eran rubias y no las
aceptaban, porque era demasiado güeras, o sea, en este en este ámbito de la
danza regional tienes que tener un estilo como mestizo, entonces las chicas que
eran muy blancas definitivamente no las aceptaban y las mandaban a ballet
porque ahí sí se usa un estilo europeo, pero en la regional sí a mí me tocó ver
varios rechazos de chicas que eran guapísimas, de verdad que parecían modelos,
cuerpos preciosos, piel, cara que hasta tú como mujer, te digas ¿cómo es
posible que exista gente así tan perfecta? y la rechazaban porque eran muy, muy
güeritas, había otras que a lo mejor tenían el cabello medio güerito y les
decían, oye ¿aceptarías que para las presentaciones te pintaras el cabello de
castaño? y ellas sí no hay problema, pero no tenían este cabello tan güero, tan
rubio que parecían europeas, entonces vamos hasta eso ¿no? de estás bien, pero
tengo que pintar el cabello para que te veas más mexicana, o sea, pues sí, lo
hay, lo hay.
¿Qué crees que se necesita para cambiar esos esquemas?
Yo creo que mucha, muchos programas que
hacen de, como cuando te hacían de niña de “ciérrale a la llave del agua” ¿cómo
se llaman estos? insights que te ponen en campañas publicitarias, como para
eso, de decir, sabes qué no porque estés gordito no vas a poder bailar. Tu
maestro, o sea, llegar a los niveles desde donde están los problemas también,
quiénes están haciendo esto, para decir no aceptes a esta, esta sí pero esta
no, o sea, esta sí pero no porque está con sobrepeso, bueno pues si tanto así
pues entonces que hagan un grupo con mujeres con sobrepeso, o con hombres que
son güeros, o con mujeres que son altas, o sea, la diversidad es muy, muy
grande pero creo que no tenemos este insight, que se le debe meter a las
personas tanto de las escuelas, como de la televisión, donde todos podemos
hacer de todo. Incluso yo he visto grupos de chicos con síndrome de Down, que
bailan fabuloso y no por eso no pueden hacerlo, pero sí están relegados a un
grupo de síndrome de Down, porque claramente en ningún lado los van a aceptar,
porque somos más lentos y digo somos, porque no es porque tenga yo, pero somos
más lentos porque no estamos al nivel de una persona que está delgada, o que
está alta, entonces necesitamos trabajo, pero no porque no lo podamos hacer,
entonces esa parte de inclusividad en la danza.
Los retos que enfrentaste a lo largo de tu carrera dancística ¿de qué manera te impactaron?
Pues inseguridad más que nada de mi
físico, porque mi inseguridad empezó en la secundaria cuando, por ejemplo,
recuerdo comentarios que me han marcado hasta la fecha, en la danza regional te
peinas pero, no traes ningún flequito, ni traes nada, todo estirado, tienes que
hacerte el famosísimo chongo y recuerdo que estaba yo en la secundaria, que fue
cuando me pasó todo, cuando me empezaron a decir, ay Diana qué fea te ves
peinada así, empezando por eso, te ves fea, tu tipo de cara es cuadrada y esos
peinados no te quedan, te queda mejor llevar un levantadito pero aquí no se
puede poner eso. Desde ahí, dije me veo fea de chongo y hasta la fecha me da
pena traer esto aplastado (señala su cabeza) si tú ves traigo un chinito aquí y
un chino acá, porque siento que con la frente descubierta y con esto aplastado
me veo fea. Recuerdo otro comentario donde me dijeron cuando te estás agachando
para faldear, se te hace una lonja aquí, porque traes el payasito pegado,
entonces esos comentarios me generaron mucha inseguridad y cuando yo estuve
delgada, aun así, me sentía gorda, increíblemente esos comentarios y esas cosas
las traigo arrastrando hasta la fecha, o sea, porque nunca me he sentido a
gusto con el cuerpo, ni aun estando delgada, ni ahora que estoy obesa, me he
sentido a gusto con mi cuerpo. Pues sí, inseguridades que vienes arrastrando,
de eso te podría hacer muchísimos comentarios o sea muchísimos, tienes los
dientes chuecos, cuando sonríes… ahorita no tengo porque ya me puse braquets
pero tenía los colmillitos salidos, ¡ay no! trata de no reírte así porque se te
ven los dientes así todos chuecos, o sea,
¡se fijan en todo! Como tu expresión es tu cuerpo, se fijan en todo, en
todo, tiene las patas abiertas, estás sudando mucho, me acuerdo una vez que una
maestra me dijo, qué asco mira cómo estás sudando y las demás que estaban
ensayando igual no estaban como yo empapadas, son cosas que vas detectando y
dices, si es cierto, estoy empapada en sudor y mis compañeras que están
bailando igual, yo no sé si porque yo estaba con sobrepeso, ellas ni sudaban.
Esas cosas que dices, tan tontas, pero de alguna manera ahí van, ahí van, ahí
van sumándole al costalito de las inseguridades.
¿Cuál debe ser el rol de la mujer gorda
en la danza?
Yo creo que nada más disfrutar lo que
hace, realmente si tú me preguntas disfrutar, si te gusta bailar disfrutar, si
te gusta enseñar enseña, si te gusta ponerte un traje póntelo sin ser
criticada; creo que de por sí las mujeres con sobrepeso tenemos inseguridades
en nuestro por nuestro peso, porque no, no vale la pena que los compañeros o
los profesores te den más inseguridades marcándote lo que de por sí es
evidente. Entonces yo diría, casi, casi como como cualquier persona, o sea,
¿cómo debería ser su rol? ¡Disfrutarlo! Exponer su arte, sacarlo, hacer cosas
maravillosas sin sentirse juzgada.
¿Qué fue lo que te llamó la atención de la convocatoria que decidiste participar?
Cuando vi tu comentario de la de la danza
en las personas obesas, gorditas o gordofobia, creo que fue eso porque, me fui
a mi juventud, o sea, yo sé que no estoy vieja pero me fui a mi niñez y recordé
todo esto que en algún punto no lo tome tan en serio, pero que
desafortunadamente me marcó después ¿no? desde que mi cara era fea, desde que
se me veían las lonjas, desde que no me quedaban los trajes, desde que intenté
hacerlo profesionalmente una y otra vez, y vamos yo no sé si eso haya tenido
una repercusión seria actualmente, pero fue eso más que nada compartir, muchas
otras seguramente deben tener experiencias similares y que no están solas, en
esto que sufrimos.
¿Hay algo más que te gustaría agregar?
Pues no, simplemente que es algo difícil
de decir, es como yo cerraría, es algo difícil de decir porque yo misma no lo
aplico en mi vida, pero es hacer lo que te gusta y te hace feliz, es algo que
trato yo de inculcarle a mi hijo y a veces no lo hago conmigo misma, porque te
soy honesta me encanta bailar, me encanta, pero mi inseguridad me hace sentir
infeliz, entonces tratar de quitarnos ese estigma en la cabeza de alguna
manera, de que hagas lo que te hace feliz. Creo que de todos los traumas que
una puede traer, es bien difícil verse al espejo, bien difícil, yo me acuerdo
que cuando estuve en terapia me decía mi terapeuta vete al espejo y dite cosas
y yo me veía y empezaba a verme y decía, ay es que tienes una nariz bien fea,
porque mi papá siempre me quiso operar la nariz, entonces es bien difícil
decirte algo cuando estás pensando en tu imagen, eso híjole es horrible.
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