martes, 30 de mayo de 2023

Astrid, 34 años.

 

¿Qué danza practicas o practicaste danza?

 Africana practico ahorita y también, es que mi maestra de danza africana abrimos un grupo de danza prehispánica, porque ella se ha dedicado la mayoría de su vida a la danza prehispánica, la afro y la danza contemporánea también han estado presentes pero de cajón así desde muy chica he estado con la danza prehispánica. Entonces desde que retomé el afro con las clases con ella, se ha dado una amistad muy padre y con ella, junto con otras compañeras y abrimos un grupo de danza prehispánica, entonces pues también andamos ahí dándole a prehispánico.

¿Por qué la dejaste en su momento?

Porque sí fue como mucha presión de mi familia, me decían que no iba a lograr nada con eso, que dejará de perder el tiempo y que mejor me dedicara a terminar la escuela, porque en ese entonces estudiaba en la Facultad de Filosofía la carrera de Estudios Latinoamericanos, al final no terminé ni la carrera y dejé la danza, ya después este de tiempo hice mi para la UAM y ahorita estoy en ese proceso de terminar la carrera de psicología social en la UAM, pero sí me ha costado mucho trabajo, entonces esa presión de mi familia, y aparte también yo en algún momento me sentía como que, me he creí eso ¿no? porque dije pues es que también ya no estoy tan chica como para que mi cuerpo, o sea, el estereotipo que tenemos las bailarinas, que se forman desde muy chiquitas y tienen como la super elasticidad, pensaba también como la complexión para poder danzar y entonces sí me encontraba yo en momentos en los que me decía pues es que realmente sí no vas a lograr ya nada en la danza. Y actualmente a como la practico ahora que tya actualmente tengo 34, que el cuerpo ya no es para nada el mismo, me refiero a la fuerza a la que puedes tener tu cuerpo a los 19,  no me siento como si estuviese viejita pero si mi cuerpo evidentemente ya no es el mismo, no sé hasta cierto punto todavía siento como que el cuerpo para la danza si tiene cierta caducidad, actualmente no pretendo dedicarme profesionalmente a eso, pero siento que actualmente o en estos momentos que la retomé la he disfrutado mucho más de cuando tenía 19.

¿A qué se debe eh que la disfrutes más?

A que…(tiempo largo en silencio) a que siento que no me castigo  y que solo disfruto como del movimiento, creo que estaba aprendiendo eso, a disfrutar el movimiento y de la libertad que se te puede dar y también pues he leído desde la pandemia, me adentré a lo que me mantuvo, porque también sufro como de ansiedad porque se me agudizó en la pandemia y pues creo que lo que me estuvo como sosteniendo un poco, es como un varis lecturas que hice que tenían que ver con el feminismo,  y entonces eso hizo reflexionar sobre la gordofobia, el como se ha castigado a los cuerpos de las mujeres, no solo a los cuerpos gordos,  sino pues a todos los cuerpos de las mujeres y entonces esa conciencia que he adquirido un poco, en algún momento ahora que lo retomé era como un reto para mí, porque también  en la pandemia subí muchísimo de peso, nunca había subido tanto de peso como lo fue en una pandemia y entonces  era ese retorno de convencerme de decirles que los cuerpos gordos valen, los cuerpos gordos pueden danzar, entonces desde ahí otra vez como que empecé a retomar ahora la danza, creo que eso también me ha hecho disfrutarla más, porque aparte mucho tiempo también castigué mi cuerpo  por su peso y entonces es maravilloso ver cómo no importando el peso que tengas el movimiento te llama y con el movimiento siento que logras pues la libertad, o sea, el de expresar quién eres.

¿Existe un tipo de cuerpo específico para estas danzas?

No, creo que eso también me gusta mucho, porque creo que a diferencia de otras disciplinas las dancísticas esta es muy amable con los cuerpos, ambas, porque no hay esa exigencia; por ejemplo, en la danza prehispánica hay personas incluso ya muy, muy mayores que todavía danzan, a lo mejor no brincan, ni tienen la potencia que pudiese tener un danzante de 20 años, pero siguen y eso es también lo padre. También en la danza africana, he visto cuerpos gordos también.

¿A qué crees que se deba que sea así?

A que son danzas que no han surgido en las élites, han surgido de la necesidad de expresar, siento que el arte es así. El otro día estaba reflexionando que para mí el arte más genuino es el que nació sin los cánones de las grandes academias, sino que nace en las calles, en las comunidades, porque el cuerpo necesita expresarse y necesita hacer que lo cruel que puede ser el mundo sea más bonito, o pueda ser como un escape, o un desahogo, ante todo, y entonces como estas danzas surgen de la tradición, creo que por eso es que no están tan estructuradas o cuadradas.

¿Cómo definirías la danza?

Como libertad, como pasión, como una forma de expresarte y una forma también de ser una con los otros, a veces he imaginado cuando danzo, que el movimiento que se desprende, que ejecutó con el cuerpo, se conecta con el movimiento del universo porque creo que todo es movimiento, porque la vida se da también a partir del movimiento, de las vibraciones, de la unión de moléculas, entonces es eso la danza para mí.

¿Qué ha significado la danza en tu vida?

Ha significado, mmm… sobre todo actualmente lo tengo más claro, me ha cobijado, me ha salvado, por ejemplo, en este caso de la ansiedad, me ha ayudado muchísimo; estoy muy agradecida con la danza por la manera en la que me ha ayudado en la vida, incluso no tener miedo, porque a mí desde chiquita siempre me gustaba bailar, o sea, siempre me gustó bailar pero nunca hubo forma de que me llevaran, que me metieran a clases y por ejemplo, en la primaria hacían los bailables y así, a mí me encantaba estar. Y fíjate me pasaba también, porque siempre he sido gordita, me pasaba que luego los niños no querían bailar conmigo por eso y sí fue, pero aun así a mí me gustaba y si me cohibía, porque sí, a lo mejor en la escuela me dio ese como mal sabor de boca por ese rechazo, pero cuando estaba sola buscaba siempre bailar. Y me he salvado también de la soledad, porque es el momento en el que me encuentro conmigo.

¿En general como debe ser el cuerpo ideal para la danza?

Pues actualmente pienso que la única limitante es quizás la edad, bueno no sé, ay es que ahorita que te estaba platicando lo de la danza prehispánica pensé en estas mujeres, que sí he visto que ya son grandes y que siguen danzando, pero en algún momento la verdad es que sí, o sea, la rodilla o en algún momento sí, si te merman o sea ya no es lo mismo. Yo misma me he demostrado que el peso no te limita, pero lo que sí en el momento te limita quizás es la edad.

¿Qué retos se enfrentan las mujeres con cuerpos gordos en la danza?

No pensé el tinte como del género, pero siento que las mujeres más aún, porque pues creo que se ha normalizado también el hecho de que, pareciera que todos tienen el derecho de juzgar nuestros cuerpos, de señalarlos si no entran en los cánones que se requieren, desde la academia y creo que es un doble reto.

¿Cómo definirías tu cuerpo?

Ay eso es muy difícil, mmm como una máquina que no para, que me sirve para caminar, respirar, para moverme, para danzar, para disfrutar la vida.

¿Enfrentaste algún reto en la danza con relación a tu cuerpo?

Mmm… pues sí el reto a como lo veo actualmente, de ser más, de yo misma ser más amable con mi cuerpo, en el sentido de no juzgarlo, no recriminarme, por ejemplo, ahora que subi muchísimo de peso, fue duro ver que tu ropa no te queda, o ya en las clases puedes ver que no podía hacer al principio determinados movimientos, principalmente, ya con el trabajo continuo eso de no poder hacer determinados movimientos, se vuelve secundario, creo que empiezas como a disfrutar movimiento y la música.

¿De qué manera te han impactado estos retos?

Pues sí ha sido duro, es que no sé cómo contestarlo, pero se me ocurre nada más pensar en esta semana que me estaba doliendo mucho la rodilla y que lo primero que me vino a la mente fue, y si ya no puedo danzar, eso me empezó a dar como un poco de ansiedad.

¿Cuál consideras que debe ser el rol de la mujer gorda en la danza?

Romper esquemas, justo esos esquemas y también el mostrar que el movimiento y el arte no se mide por los kilos que peses.

¿Qué te llamó la atención de la convocatoria que decidiste participar?

El que hicieran visible el hecho de que los cuerpos gordos bailan, y que a pesar de que, otra vez esto que te decía que piensen, como si fuese algo antagónico por lo que te decía que se asocia a que un cuerpo gordo no es sano y que, pues es flojo, que no tiene ninguna disciplina, que es dejado, descuidado, y que y realmente que visibilizara todo eso, esa percepción.

¿Algo más que te gustaría agregar?

Pues solo a cualquier cuerpo gordo, que sienta que no puede danzar, que se deje fluir por el movimiento y que experimente esa libertad.

 

                                                           

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